sábado, 6 de octubre de 2012

¿EN MANOS DE QUIEN PODEMOS ESTAR?


De entrada tengo que decir, o más bien volver a reafirmar, -como he hecho en diversos foros o escrito en un artículo- que los primeros que deben dar explicaciones  de esta crisis son los políticos que adquirieron la responsabilidad de gobernar “voluntariamente”.

El ciudadano de a pie en una inmensa mayoría trabaja –cuando puede- y cumple con sus obligaciones y la ley vigente, a pesar de que después sea él quien más directamente pague los errores de los gobernantes que han llevado a esta situación aunque  estos continúen en su mundo de privilegios.

Es por esto por lo que, desde hace bastantes años, no tengo costumbre de acudir a ninguna clase de mitin político y menos en periodo electoral.

Sin embargo, ayer, más por compromisos profesionales que por otra razón, acabé acudiendo a la primera conferencia de campaña del señor Alberto Núñez Feijóo en la Fundación INADE de la, para mi entrañable, ciudad de Vigo.

Después de escuchar atentamente su interlocución, tarea en la que hubo que aplicarse debido a la duración e intensidad de la oratoria, debo de reconocer que asistí  a un discurso casi impecable.

Me llamó mucho la atención su postura coherente e intachable durante todo el tiempo en el sentido de que no decía, como es habitual en todo político español: “voy a hacer”. Cambiaba el termino por “hemos hecho”:

-          Hemos adelgazado la administración publica

-          Hemos reducido el 40 % de los altos cargos políticos

-          Hemos reducido el parque móvil

-          Hemos cumplido con el déficit publico

-          Asumimos una deuda razonable……..

En fin,  hacia ya tiempo que no escuchaba realidades en vez de las manidas promesas.

También alentó mi atención el argumento y compromiso de futuro: Como consecuencia de tener nuestras cuentas saneadas tenemos dinero para invertir en el futuro.

¿De qué forma?  Incentivando a las personas o entidades emprendedoras, exportadoras e innovadoras.

¿De que manera?, entre otras con incentivos fiscales incluso hasta en el propio impuesto de la renta de las personas físicas y por supuesto en el de sociedades.

Por una vez, en mucho tiempo, escuché algo coherente, razonable y con sentido común, es decir, no imposible de alcanzar.

En situaciones como esta, vender fuera, lograr algo nuevo o distinto y empezar nuevos retos, son las únicas soluciones que le pueden quedar a una sociedad que, de puertas para adentro, no tiene dinero ni para fabricar ni para comprar lo que fabrica.

Esta mañana, ya en Oleiros desayunaba con los primeros periódicos del día y mi fe en muchos políticos y la sociedad volvió a caer varios enteros.

En Ferrol, mi cuidad, unos señores habían boicoteado el acto de apertura de campaña de un partido político interrumpiendo el mismo con agresiones a los bienes y no a las personas gracias a que fueron protegidos por la policía.

Como decía el acto en si es grave y echa por los suelos las inquietudes de vivir en libertad en un país desarrollado, culto con historia y democracia.

Volvemos a los tiempos que queríamos olvidar: “Te pego por que no piensas como yo”

Pero lo que ya me llevó a casi "volver a la cama" fue ver las reacciones del resto de partidos opositores al agredido.

Una, entre ellas, la de una mujer “de un partido que dice ser progresista” que no solamente no condena los desordenes si no que aun encima busca responsabilidades entre policías y agredidos.

Creo que esta señora debería leer la teoría de “las ventanas rotas” y tener presente que tolerar la conducta delictiva acaba pasando factura a uno mismo.

No puedo de dejar de preguntarme: ¿En manos de quien podemos estar?