martes, 16 de noviembre de 2021

DESMONTAJE ESTATAL

Si leemos a expertos mundiales en macroeconomía y política, podremos ver que la mayoría coincide en unas conclusiones comunes para que un país salga adelante y sus ciudadanos disfruten de un nivel de vida y democracia aceptables. D. Acemoğlu, A. Robinson, F. Fukuyama, A. Smith, M. Weber, por citar algunos, aunque discrepan en algunas teorías, como la influencia de la geografía y el clima en el desarrollo de un país, coinciden a la hora de dar “recetas” para salir adelante y salvar crisis de cualquier tipo que pueden afectar a un sistema político. Citaremos: instituciones sólidas e inclusivas, evitando las extractivas, las oligarquías y clientelismo. Un centralismo mínimo que permita un Gobierno fuerte y sólido, en aspectos como educación, sanidad, administración de justicia independiente, administración pública, con mínima burocracia y funcionarios profesionales en base al mérito; enseñanza exigente, basada en el esfuerzo y calidad -no politizada-; Fuerzas Armadas y de Seguridad del Estado centralizadas. Sistema electoral justo que no favorezca determinas regiones. Evitar a populistas que se dediquen a buscar las diferencias a base de marginar al idioma común; hacer pensar a la población que son de etnias diferentes -la raza superior- e intentar, por todos los medios, separar el sentimiento entre Nación y Estado. Buscar verdaderos profesionales, con experiencia para ocupar puestos clave que planifiquen al largo plazo y en consecuencia no desborden el déficit público. Si reflexionamos acerca de estas pautas, y observamos la política actual, da la sensación de que, tanto el Gobierno Central como los partidos independentistas, han leído la lección para aplicarla, justamente al contrario. Nuestra historia siempre fue difícil, basta recordar la triste carta de despedida del Rey Amadeo de Saboya -al pobre creo que lo trajeron engañado-: “Si fuesen extranjeros los enemigos de su dicha, entonces, al frente de estos soldados, sería el primero en combatiros; pero todos los qué con la espada, con la pluma, con la palabra agravan y perpetúan los males de la nación son españoles “. Otra conocida frase va por el mismo camino: “España es el país más fuerte del mundo: los españoles llevan siglos intentado destruirlo y no lo han conseguido”. Pero insisto, seamos optimistas, quedémonos con una reflexión de una conocida cineasta y articulista que leía semanas atrás: “verás que es posible salir de casi todos los baches, maltrecha, magullada, herida. No siempre más sabia, a veces confusa, pero sales” Nadie podrá con un gran país, nadie logrará el desmontaje estatal.

¿Progresa la UE?

ÁNGEL ANIDOS | MARTES, 5 DE OCTUBRE DE 2021, 00:00 La pregunta podría ser más extensa: ¿progresa la UE y en consecuencia también España? Es más que conocido y comentado que la mayor lacra para el desarrollo de un territorio es la corrupción. Esta, no es más que el resultado del clientelismo practicado por las clases oligárquicas que piensan únicamente en su propio beneficio dejando a un lado el del país en que echan raíces; una de las armas más utilizadas por estas castas es la burocracia. El clientelismo es la consecuencia de devolver favores a los que han ayudado a subir o mantenerse en el sillón, tanto en el ámbito político como empresarial, a personas que han demostrado una total incapacidad para ejercer los cargos que ocupan. Las puertas giratorias, la malversación de fondos públicos, el incremento injustificado de asesores sin sentido; empleos públicos o privados, saltándose las reglas del esfuerzo y méritos a cambio de una fidelidad absoluta al oligarca, son ejemplos claros y visibles en todas partes. Desde luego España es un buen ejemplo, pero no el único en Europa. El Gobierno de la UE, es consciente de que cada año se pierden millones de euros de dinero publico debido a las trabas para cortar la corrupción de las abundantes redes clientelares existentes. Se calcula que el fraude y la evasión fiscal le cuestan a cada ciudadano europeo 2.000 millones anuales. la ineficacia de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), esta más que vista y en consecuencia este año nació la Fiscalía Europea (EPPO, por sus siglas en inglés), que echó a rodar el 1 de junio, con muchos más poderes y autoridad que la anterior y con el fin de cortar de raíz este rio de pérdidas. El Fondo de Recuperación Europeo. También conocido como el Next Generation, es el plan financiero más ambicioso de la historia de la Unión condicionando la entrega de fondos a la persecución exhaustiva, en cada país, de la malversación, fraude y corrupción. A pesar de la reticencia de algunos, Polonia y Hungría concretamente, el proceso no tiene marcha atrás. Aceptada la iniciativa por España, hemos empezado a recibir fondos de recuperación. Como he comentado en más de una ocasión, las grandes catástrofes dan paso a grandes oportunidades; hay que saber aprovecharlas. Bienvenido sea el nuevo control y “esperemos” su eficacia. Nuestro país será una buena referencia de la misma cuando podamos ver el reparto del mana comunitario. Veremos sí por fin no se hace con fines de aguantar el poder y el beneficio recaiga sobre todo el Estado y no sobre los de siempre. De ser así, podríamos decir que progresa la UE y en consecuencia España.

ESPAÑA NO APRENDE

ÁNGEL ANIDOS | MARTES, 16 DE NOVIEMBRE DE 2021, 00:00 Sois muy buenos y tenemos beneficios, pero esto se acabó, cerramos la fábrica” No, no es una frase de una película, son las palabras de un ejecutivo de una -multinacional extranjera del sector de las renovables- con una planta en el norte de la provincia de Lugo despidiendo a 115 personas Poco antes, cerraba otra similar esta en la comarca ferrolana dejando en la calle a 215. En Ponferrada, les -toco la lotería- a 393 empleados, también de una empresa de componentes para la energía eólica. No deja de ser sorprendente dado que se trata, teóricamente, debido a la nueva normativa para combatir el cambio climático, de una industria en expansión. A estos 723 nuevos parados hay que sumarle los puestos y repercusiones indirectas, como por ejemplo las mermas del tráfico portuario de Ferrol, salida habitual de la producción de esta maquinaria. Continuando en la misma geografía, otra planta de fabricación de aluminio, también en el norte de Lugo, propone el despido colectivo de 534 personas más. Otras dos empresas, del mismo sector, en Coruña y Avilés corren la misma suerte y ya es mejor no hablar de la -transición justa- que precipitó el cierre, sin alternativas para paliar el desempleo, de las centrales de As Pontes y Meirama. Aunque este desmantelamiento industrial nos coge muy de cerca, el resto de España no se libra; una conocida fábrica de automóviles japonesa deja Cataluña, y a sus 3.000 empleados en sus casas. España es el segundo productor de automóviles en Europa y el noveno del mundo contando en su territorio con trece grandes factorías -ninguna tiene dueño nacional- Si reflexionamos sobre estos datos, veremos una característica común: todas las empresas son extranjeras y como un buen día llegaron -seguro que con las mayores facilidades dadas por el Estado- deciden un mal día marcharse. La clave: el emprendimiento, la I + D + i, es de ellos y en consecuencia las correspondientes patentes y sus empresas, decidiendo donde y cuando invertir o desinvertir, según sus propios intereses. En los momentos actuales de crisis los políticos de turno continúan fijando su atención en múltiples aspectos, que no dudemos tienen su importancia, pero no olvidemos que la asignatura pendiente de facilitar el emprendimiento, la inversión empresarial y la investigación sigue sin aprobarse, no solo por este Gobierno; hasta la fecha nadie ha puesto -el dedo en la llaga- y recordemos que además de cuidar el medio ambiente, a los grupos minoritarios o incrementar el gasto público de una forma irresponsable, también hay que comer y además todos, no solo unos pocos.