lunes, 29 de agosto de 2011

AGUSTIN, PROGRESISTA, CULTO Y TOLERANTE

-El otro día encontré, por la calle, a Juanito –que es almirante- y me dijo que el puente no resistiría el paso de los camiones –aseveró mi amigo Agustín.
-Casualmente yo estuve con Jacinto –que es barrendero- y me comentó que el Euro no resistiría.-Respondí yo.
Ante la mueca de desconcierto, le  aclaré a Agustín:
-¡Querido Agustín! No te extrañes. Jacinto sabrá del Euro tanto como el almirante de puentes.
Los prejuicios y discriminaciones, lejos de perderse en nuestra moderna sociedad, continúan o se incrementan.
Hay tendencias políticas   que  pretenden atribuirse las etiquetas de progresista, tolerante y “estudiado”   Cualidades que a la hora de  asumir responsabilidades de gobierno, en absoluto han demostrado.
Son la misma gente que durante años de influencia publica han extendido el bulo de la vida fácil, el despilfarro como ejemplo  y sus consecuencias: la perdida de los mínimos principios “el todo vale” para sostener sus privilegios.
Tarde o temprano, -la sociedad no es tonta- el trabajo, esfuerzo y honradez volverán por sus propios fueros y además serán respetados y obtendrán recompensa;  lo que  enmendará la situación actual.
El titulo o los privilegios, en determinadas situaciones,  no son más que una muestra de las habilidades y circunstancias favorables que una persona tuvo para alcanzarlos.
Lo que realmente nos define son   nuestra ética e intenciones, sobre todo en momentos difíciles.
No hace tiempo le comentaba a una persona joven que la juventud o la madurez no son ni virtud ni defecto, son una circunstancia. En ambas la clave esta en saber vivirlas y utilizarlas, respetando a los demás y lo que nos rodea.
Puede haber en cualquier circunstancia personas buenas o malas.  Lamentablemente, hoy más que nunca,  establecer prejuicios es habitual;  gran error. El asesino noruego era joven,  el genocida serbio  maduro.  Ambos estaban en una sociedad “teóricamente avanzada”
Dando por hecho de que nos estamos formando desde que nacemos hasta que nos morimos. De joven debes aprovechar y racionalizar la fuerza, las ganas de vivir, siempre que las tengas. De maduro benefíciate de la experiencia, siempre que la hayas adquirido.
Volviendo a mi amigo Agustín, tolerante y progresista, como el mismo tiene a bien publicitar. Estábamos con esta conversación, no exenta de discrepancias,  en su flamante despacho, privilegio,  que como autoridad publica le   correspondía., aunque en su vida nuca había trabajado en  empresa alguna y menos creado una. Cuando tocó la tecla de su interfono.
-Dígame D. Agustín –dijo la persona que entro después de unos discretos golpes  en la puerta.
-¡Ah, Pedro, pero es usted, ¿Dónde esta Margarita?
-Esta  acabando el informe que nos ha pedido, D. Agustín.
-Bueno, es igual, dígale que lo deje un momento y nos traiga  café.
Repentinamente, se me fueron todas las ganas de tomar algo.
Ferrol, 29 de agosto de 2.011.

viernes, 19 de agosto de 2011

DON ENRIQUE “EL CAPITÁN ROJO”

Era una hora, día y mes tonto. El verano no era bueno y entre que un día llovía y otro también la falta de gente en las calles se dejaba notar.
En mí vespertino paseo subía la calle San Francisco y la tentación me pudo: la bodega a mano izquierda antes de alcanzar la iglesia castrense.
Casa extraordinaria  con altos techos de vigas y madera,  muros de piedra vestidos con murales de Collado, además del vino.
La atmosfera sombría con cierto olor a humedad y la poca gente eran un buen refugio en la tarde de  casi inesperado sol.
Los años y la penumbra, en duro contraste con la calle,  no me ayudaron  a darme cuenta de que era él.
Me reconoció en seguida.
-¡Hombre cuanto tiempo!  No has cambiado nada.
-Muchas gracias Don Enrique. Usted también esta muy bien.
-Si parece que lo llevamos mejor que España. -Respondió
-Si me apura mejor que media Europa porque esto esta fatal en casi todas partes.
La cuestión estaba de moda y enseguida cualquier conversación derivaba en el asunto…
Hablar con Don Enrique -para el que quisiera aprender- siempre era un privilegio. Era enciclopédico. A pesar de sus 92 estaba totalmente lucido y seguía permitiéndose los lujos del buen vino.
Me venían a la memoria otros dos personajes de edad semejante que de vez en cuando   también encontraba en tabernas de Coruña y Vigo.
Había sido marino. Capitán de la Marina Mercante. Después de navegar por medio mundo,  trabajó  muchos años en New York y finalmente en Londres.
Su experiencia no hizo más que confirmarle lo que siempre tuvo claro, su retiro sería Ferrol la ciudad que lo vio nacer.
-Bueno no vayas a pensar. En este país siempre fue peor. Toda mi vida la recuerdo con el eterno problema de buscar trabajo digno. -Continuo D. Enrique.
-Hombre hasta hace unos años llevamos una buena racha.
-Si ¡como siempre! En época de bonanza se abusa tanto y se hace tan poco que se acaba cayendo en un pozo  mayor del que habíamos salido.
Mira he aprendido muchas lecciones a lo largo de la vida. He pensado mucho en lo que hice. Y te puedo asegurar que cuando aquí uno  decide no ser político, empleado de banca o funcionario  -aunque le regalen la oposición-  y además es honesto y  trabajador  esta marcándose un duro camino.
-D. Enrique, no deja usted  muchas salidas.
Ante mi desconcierto D. Enrique continuó
¡Huy! te queda la empresa privada o ser emprendedor. Entonces te encontraras con los “trepas”.
Sí, sí ¡Vamos a ver! son esas personas que adulan al superior, ponen la zancadilla a los de su nivel  y machacan al subordinado.
Esta fauna se puso de moda en el boom económico y ahora ocupa puestos altos y esto es la clave.
Como habrás aprendido en la vida, una de las mejores cualidades de un ejecutivo es saber rodearse de los mejores. Por esto crecen y crean riqueza las empresas.
Esto nuca lo hará el susodicho “trepas”, porque le tiene miedo a los mejores; con lo que buscará otro como él que le cuente lo que quiere oír y además sea un incapaz.
-Vamos que nos queda emigrar……-Me atrevía a sugerir.
-Siempre fue así ¡la historia se repite!
Observaras que como técnicos, profesionales o trabajadores cualificados, los españoles somos bien recibidos y  triunfamos en los países más desarrollados  con la industria más competitiva.
No nos preguntamos ¿por qué entonces se queja el empresario de aquí  y  estamos a la cola en índice de productividad?
Es evidente que el problema esta arriba: “la falta de gestión y organización adecuada del Estado y las empresas en general” ¡Aunque ellos no irán al paro!
A D. Enrique, los de izquierdas le llamaban el Capitán facha, los de derechas el Capitán Rojo
La lógica del longevo conversador resultaba aplastante y triste, por lo que decidimos pasar a otros temas más llevaderos. Hablamos de futbol. Dejando a un lado sus presidentes y las cuentas ¡por supuesto!
Ferrol a 19 de agosto de 2.011
  

viernes, 12 de agosto de 2011

DOS Y DOS CINCO

Cuando en la empresa, el maldito grupo 6 es mayor que el 7, es decir los gastos superan a los ingresos, a uno no le suele quedar el cuerpo bien. En principio hay déficit.
En principio hay que esforzarse   y  enmendar el rumbo,  buscar soluciones. Una de ellas puede ser, suele ser la primera, el control del gasto. Otra la ampliación de capital, es decir el endeudamiento.  Si esta herramienta se emplea bien puede ser clave. Inversión en nueva maquinaria para mejorar competitividad, más medios para el departamento comercial y aumento de ventas, incremento de la I + D + i; por poner algunos ejemplos.
Aun así es un arma de doble filo. Si no lo hacemos bien acumulamos al déficit otro problema como es el endeudamiento excesivo.
Estas circunstancias llevan a la Ley Concursal y puede que a la quiebra.
Las cuentas familiares, a pequeña escala, se rigen por los mismos principios.
Sin embargo, por las razones que sean, todos asumimos que para los estados y sus gobiernos estas dos circunstancias –déficit y deuda publica- son habituales y asumibles.
Siempre que sea dentro de unos límites, la opinión pública puede justificar  esta situación con el razonamiento de que el gobierno, por encima de otras consideraciones,  busca el bien común de todos sus ciudadanos.
El problema comienza cuando el ciudadano se da cuenta de que lo que se esta buscando es el “bien particular” de unos pocos. Continua cuando también se da cuenta que el control del gasto brilla por su ausencia y la corrupción y el despilfarro ya ni se intentan ocultar.
Sabemos todos un poco de esto: concesión de obras y servicios amañados, tren de vida de políticos y gobierno muy por encima de la realidad del país, inversiones sin sentido en infraestructuras de alto coste y de dudosa aplicación, errores de bulto en decisiones trascendentales, facturas de proveedores en el cajón, etc...
De cualquier forma, rara vez se puede ver a alguien asumiendo responsabilidades, no hay duda de que gestionar en estas circunstancias es “más llevadero”
Aun así hay corrientes de opinión que insisten en que  el político español esta “mal pagado”.
Evidentemente es un punto de vista respetable, pero también discutible.
El político español esta remunerado al mismo nivel que el europeo, pero no deja de ser curioso que el salario mínimo español es justamente la mitad del de los principales países de la Unión.
El político europeo cumple la ley aunque no le guste o la considere contraria a los intereses de su región. No pone pegatinas y anima a ello, en las matriculas de los coches. En todo caso trata de cambiar la ley por los medios disponibles.
-En la mesa apareció otra botella de albariño que nadie rechazó.
La tertulia habitual -refugio de penas y crisis- siempre bien regada,  tocaba a su fin y además de estar impresionados con un tabloide que uno de nosotros había traído  –fue la estrella de la noche-  más impresionados nos quedamos al leer una cita de una  escritora de origen ruso ya fallecida. Toda una profecía:

"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada."   Ayn Rand (1950) 

En Ferrol, 12 de agosto de 2.011

martes, 9 de agosto de 2011

FERROL ¿MÁS DE LO MISMO?

Lunes, martes, miércoles negros. Primas de riesgo. Agencias de clasificación.
De vez en cuando conviene volver a asuntos domésticos para olvidar  la que esta cayendo.
Hoy el Conselleiro de Presidencia  “echaba una mano” y en visita al Alcalde daba esperanzas  para la ansiada sección de la Audiencia provincial de Justicia.
Hace ya tiempo, la verdad no me acuerdo cuanto y tampoco del nombre del personaje –la memoria no es mi fuerte-  un alto cargo de Justicia era tajante negando toda posibilidad de implantación de la mencionada delegación.
No es nada nuevo ni único en la constante y decidida discriminación que las distintas administraciones públicas ejercen con Ferrol:
-          La mencionada sección de la Audiencia provincial
-          Juzgado de lo Mercantil
-          Delegación de la Jefatura provincial de Trafico
-          Comisaría de la Policía Autonómica
-           Servicios administrativos de la Seguridad Social al nivel del resto de ciudades.
Y seguro que alguna cosa más que se queda en el tintero.
Hay ríos de tinta sobre las causas del menosprecio a esta ciudad. No hay duda que hay una razón de peso histórica como son  las propias circunstancias que originaron su creación y atípico crecimiento.
Pero, aun debido al mismo origen,  hay algo más.
La desidia, apatía,  falta de arraigo y liderazgo, desinterés que algunos alcaldes y corporaciones  han demostrado,  tiene también, mucho que ver.
Sin querer echar leña al fuego basta el último ejemplo.  La destrucción de unos jardines emblemáticos y carismáticos como son los de “La Ranita” no merecieron ni una sola alegación de la anterior fuerza gobernante. Los vecinos y el propio presidente de la Autoridad Portuaria tuvieron que dar la voz de alarma y la batalla, hoy ya liderada por el nuevo inquilino del Ayuntamiento.
¿Se puede imaginar alguien que alguna administración intentara  destruir los jardines de Méndez  Núñez  de A Coruña?  Sencillamente NO, ya ni se atreverían, pero aquí un poco más y “cuela”…………..
-¡Señores pasajeros, gracias por viajar con RENFE ¡  
Sí, estas reflexiones las  escribía en un moderno tren del Eje Atlántico. Aire acondicionado, asientos reclinables,  aislamiento acústico, conexión para portatil, autoservicio de cafetería, puntualidad impecable,  pantallas anunciando paradas y marcando los 161 kilómetros por hora que se alcanzan. Vamos, algo impactante para un gallego ya cincuentón acostumbrado a sufrir lo “que había”
Por darles un ejemplo: Vigo – Coruña una hora y cincuenta y dos minutos; 30 minutos  Coruña - Santiago.
Cuesta creerlo. Aunque tarde, valió la pena. Acabas pensando con indisimulada satisfacción y esperando el final de obras que permita  todavía reducir el tiempo a la mitad.   Maquinaría de última generación, túneles, viaductos,  nada extraño  para un país que construye por  todo el mundo, incluso el nuevo Canal de Panamá.
¿Quién decía que la capital de Galicia no tenía playa? Bañistas pertrechados con sus útiles de rigor, en media hora tumbados al sol de la playa de Villagarcia ¡Menos que ir a Valdoviño!
Pero   ¿que no se va hacer por la capital?  A ver cuantas ciudades en el mundo tienen dos catedrales monumentales.  Una para el culto católico y la otra el “Monte Gaias”….. para lo que haga falta.
Y se hace falta,  también se le hace un Puerto Exterior  ¡faltaría más!
-La megafonía nos vuelve a despertar.
Se anuncia la salida a Ferrol ¡Aquí no hay aire acondicionado!  Por no haber no hay ni teórico final del Eje Atlántico.  No hay maquinas. No hay ni mínimo rastro de un cambio de traviesas. Si hay transbordo. Si habrá, prácticamente, el mismo tiempo de viaje que el empleado a Vigo.
¡Nuestros alcaldes no viajaban en tren!  Esperemos que la primera mayoría absoluta de la democracia “se anime”.  
En Ferrol a 9 de agosto de 2.011.