domingo, 9 de diciembre de 2012

MI PRIMA LA SEPARATISTA


Sin saber exactamente por qué, hay episodios de nuestra vida que nos quedan grabados y no olvidamos nunca a pesar del tiempo.

En mi infancia, se pueden imaginar que ya llovió, estaba en una fiesta familiar, no recuerdo si cumpleaños, santo u otra historia. Era el encargado del reparto de los dulces. Viendo que una de mis muchas primas no paraba de comer lo de ella y lo de los demás, decidí, pensado en todos, no darle más comestible. A pesar del pataleo  mantuve firme mi postura. Al cabo de un tiempo  me comunico solemnemente  que desde ese momento dejábamos de ser primos…….

El episodio lo recuerdo ahora con sonrisa amarga, pensado en que la reacción de algunos políticos a pesar de su “conocimiento, sentido de la responsabilidad, madurez y entrega al pueblo”  es igual de absurda que la de mi querida prima de la infancia.

Un político pide y pide sin descanso para su región, dinero que gasta, pensando que “su fin justifica los medios”, en tergiversar la historia, manipular la enseñanza y los medios,  crear cadenas de comunicación al servicio de sus intereses, embajadas, subvenciones arbitrarias a organizaciones afines hasta llevar la economía de todos a  límites insostenibles.

El Gobierno central, pensando en todos los españoles,  después de una década “dejando hacer”,  se harta y cierra el grifo.  Momento en que el político adueñándose de la opinión  de todos, aunque ni mucho menos representa a la mayoría, “ decide dejar de ser  primo……..”

Si hacemos una reflexión fría y con sentido común de los actuales intentos de quebrar la convivencia del conjunto de los españoles veremos que una inmensa mayoría es contraria a esta postura incluyendo los ciudadanos de las propias comunidades “inquietas”.

Podemos empezar por algo tan fundamental como ver la experiencia en casos  ajenos pero  semejantes social, política y económicamente, como es el litigio de Canadá con su región de Quebec.

Su tribunal constitucional fue meridianamente claro en la sentencia:

"Bajo la Constitución o las leyes internacionales, no existe derecho a una secesión unilateral", dijo la Corte. "Es secesión sin una negociación."

 El máximo tribunal indicó que una mayoría simple, es decir, 50 por ciento más un voto, no era suficiente para destruir el país. "Los canadienses nunca han aceptado que el nuestro es un sistema de un gobierno de mayoría simple” sería necesaria, para empezar a hablar, al menos una amplia mayoría.

Esta sentencia es todo sentido común, pero además en nuestro caso hay más “madera”.

En el caso catalán, después de una década despilfarrando en manipular enseñanza, historia, costumbres, tradiciones, lazos con el resto de España, medios de comunicación y publicidad en todos los ámbitos llegando a las famosas embajadas  los  resultados de las elecciones no se pueden manejar en la misma línea.

Partiendo de la base cierta de que la línea separatista deja muy claro que esta al margen de la ley –ellos mismos lo dicen- incumpliendo compromisos de Estado y la propia  Constitución, se deslegitima en si misma y por supuesto  no se puede entender que a manifestaciones más o menos  populares se le quiera dar más valor que al voto en las urnas.

Para empezar la sentencia canadiense y su razonamiento tienen  aquí todavía más sentido.  La secesión en un país con siglos de convivencia, de un territorio que jamás fue independiente, es un tema tan importante que no sería suficiente una simple votación como si se fuera a decidir un gobierno que se cambia cada cuatro años, aun incluso de que esa votación diera un resultado de amplia mayoría. Pero es que además las últimas elecciones nos demuestran  que no se alcanza ni la simple del cincuenta más uno.

Es evidente que un tema de esta calado se deben tener en cuenta los ciudadanos con derecho a voto en el territorio y no solamente los votantes.

La abstención en las últimas elecciones catalanas fue del 30,4%, es decir mayor que en las elecciones nacionales y lejos de la aprobación de la Constitución donde ese territorio supero el 90 % de participación, lo que da a entender menor interés de sus ciudadanos por el hecho  diferencial de lo que nos quieren hacer ver.

Si unimos los votos de los partidos nacionalistas catalanes veremos que ni siquiera llegan a la mayoría simple, representan el 38,82% de los ciudadanos con derecho a voto y esto después, como ya hemos comentado, de una década de "propaganda del régimen”.

Por otra parte también habría que ver si llegada la hora de la verdad la totalidad de esos 38 % estaría dispuesta a separarse, pues se puede ser nacionalista y no separatista.

En resumen, una vez más estamos asistiendo a una clara manipulación de “unos muchos” por los intereses particulares “de unos pocos”

Por el bien de todos esperemos que el sentido común se imponga y “simplemente se cumpla la Ley”

De momento, que sepan, que mi  prima y yo seguimos siendo familiares.

 

 

sábado, 17 de noviembre de 2012

OH ESPAÑA

Además de una exclamación, que hoy una vez más esta en uso, es el titulo de un libro del historiador y periodista francés, especializado en nuestro país, Jean Descola.

Cayó en mis manos cuando contaba con apenas veinte años.

A esa edad empezaba a recorrer el mundo como aprendiz de marino y era un devorador de libros.

 
En las largas travesías del atlántico en un vejestorio y pequeño buque, además de espartano, distinguía los domingos del resto de la semana en que solo trabajaba las ocho horas de guardia en el  puente y dedicaba el resto del día a la lectura convulsiva, sin despreciar tanto el hojeo  de cientos de libros como el ojeo y rastreo en la pequeña biblioteca de abordo.

Naturalmente eran otros tiempos, a nadie le daban todo hecho y a la inmensa mayoría de los jóvenes nos enseñaban que una vez finalizada nuestra formación la vida y comodidades había que ganárselos con esfuerzo, trabajando donde fuera y como fuera.

La lectura de este y muchos más libros sobre nuestras azarosas vicisitudes, sin poder olvidar la Orteguiana España invertebrada, ya en aquella época, me lleva a la conclusión de que no hay nada nuevo bajo el sol.

El separatismo  recurrente se continúa basando en los intereses particulares de unos pocos para enmascarar su desastrosa administración y escandaloso gasto además de la corrupción que asoma a cada paso. No esta tan lejos el último episodio y resultados de la   intentona en la, no tan lejana, Segunda Republica.

Hoy más que nunca, para el ciudadano normal de este país, no es difícil llegar a la conclusión de que nuestro verdadero problema es una casta  política y económica, en donde no falta la banca, que hace y deshace a su antojo al margen de los más elementales principios, reglas e incluso leyes.

Sin   escrúpulos se despilfarran recursos en obras faraónicas y de dudosa rentabilidad como puertos, aeropuertos, auditorios; con el único objetivo del voto localista y por supuesto, sin olvidar un tren de vida que sonroja a la mayoría de los administrados.

El objetivo de un importante porcentaje de políticos y sindicalistas no tiene nada que ver con estar en el gobierno o en la oposición, la cuestión es estar ahí donde se reparten privilegios y un ostentoso nivel de vida que les mantiene al margen de una realidad social decadente que ellos mismos han logrado con su falta de eficiencia y ética.

Estas reflexiones y el recuerdo del autor francés me llegaron a la mente leyendo la traducción de un articulo que la periodista alemana afincada en Madrid,   Stefanie Claudia Müller, escribió con ocasión de la visita el pasado mes de Angela Merkel.

Hay momentos que  parece que tienen que venir personas de otras nacionalidades, en donde no faltan los ingleses, para abrirnos los ojos de los problemas claves de nuestra cruda realidad.

Es algo extenso pero no me puedo resistir a dejar de compartir aquí el mencionado trabajo.  

Traducción del artículo publicado el jueves 6 de Septiembre en varios periódicos económicos alemanes, por su corresponsal en España.
 
Hoy, 6 de septiembre, se encuentran en Madrid los gobiernos de Alemania y España, acompañados de un nutrido grupo de empresarios, y donde seguro hablarán sobre las condiciones para poder otorgar más ayudas financieras a España o a su sistema bancario. En los dos lados se ha elevado el tono en los últimos meses y es con gran expectación que España espera ahora la decisión que va a tomar el Tribunal Constitucional alemán, que esa sí es crucial, el día12, sobre la conformidad o no del rescate europeo y las obligaciones derivadas para los alemanes.
 
En Alemania crece la critica contra la supuesta "mentalidad de fiesta" de los españoles; en España los medios cada vez son más negativos con la supuesta dureza de la canciller Merkel. Pensamos que la situación es mucho más compleja de lo que presentan ambos gobiernos y la mayoría de los medios. España no es Grecia, pero España puede ser un paciente crónico si Alemania, junto con Europa, no contribuye a solucionar sus verdaderos problemas.
 
España no debería recibir más dinero sin que se cambie a fondo el sistema político y económico, hoy en manos de una oligarquía política aliada con la oligarquía económica y financiera, y sin que se aumente la participación ciudadana real en las decisiones políticas. Para no perpetuar la crisis y endeudar a los españoles durante generaciones, el Gobierno español debe reformar a fondo la administración de las comunidades autónomas y los ayuntamientos, en su mayoría en bancarrota y completamente fuera de control, sometiendo a referéndum el modelo de Estado.
 
Este tema es la clave del futuro de España, porque las regiones, ayuntamientos y diputaciones son los responsables de los dos tercios del gasto público - 234.000 millones frente a 118.000 el Estado en 2011-, excluyendo la Seguridad Social -23.000 millones-, y este gasto se realiza en condiciones de descontrol, despilfarro y corrupción totalmente inaceptables. Las razones verdaderas de la crisis del país, en consonancia con lo dicho, nada tienen que ver con salarios demasiado altos -un 60 % de la población ocupada gana menos de 1.000 euros/mes-, pensiones demasiado altas -la pensión media es de 785 euros, el 63% de la media de la UE-15- o pocas horas de trabajo, como se ha trasmitido a veces desde Alemania. A España tampoco le falta talento, ni capacidad empresarial ni creatividad. Tiene grandes pensadores, creativos, ingenieros, médicos excelentes y gestores de primer nivel.
 
La razón de la enfermedad de España es un modelo de Estado inviable, fuente de todo nepotismo y de toda corrupción, impuesto por una oligarquía de partidos en connivencia con las oligarquías financiera y económica, y con el poder judicial y los organismos de control a su servicio. En España no existe separación de poderes, ni independencia del poder judicial, ni los diputados representan a los ciudadanos, solo a los partidos que los ponen en una lista.
 
Todo esto lleva también a una economía sumergida que llega al 20% del PIB y que frena la competencia, la eficacia y el desarrollo del país. Además, detrae recursos con los que podrían financiarse educación y sanidad.
 
Las ayudas para España, igual que para otros posible candidatos de rescates, no deben ir a bancos ya casi en bancarrota y fuertemente politizados. En la CAM, el Gobierno ha comprometido 16.000 millones de dinero público en lugar de cerrarla; en Bankia, 23.000, y el Ejecutivo acaba de darle 5.000 millones urgentemente para cubrir pérdidas en vez de cerrarla, y además de forma tan extraña que despierta todo tipo de recelos. ¿Por qué se ha utilizado el dinero de los españoles (FROB) en vez de esperar los fondos de la UE? Es lícito suponer que la razón es la siguiente: los bancos no quieren que la UE investigue sus cuentas.
 
Control estricto y duras condiciones. Ya el caso de Grecia ha demostrado que las ayudas europeas tienen que estar vinculadas a un control estricto y condiciones duras. Esas condiciones no pueden solamente representar recortes sociales o subidas brutales de impuestos, como hace ahora el Gobierno de Mariano Rajoy con la excusa de Europa. Se tiene que cambiar más en España que cortar gasto social, que de todos modos es mucho más bajo que en Alemania, y hay otros gastos infinitamente más relevantes que se pueden eliminar. Además, los casos de corrupción resultan tan escandalosos, incluso en el propio Gobierno, que uno solo puede llegar a una conclusión: el dinero de Europa no puede ser manejado por personas tan increíblemente venales.
 
La pasada semana el ministro de Industria Soria -imputado también por corrupción urbanística en Canarias- acusó al ministro de Hacienda en el Consejo de Ministros de favorecer descaradamente a la empresa líder de renovables, Abengoa, de la que había sido asesor, en la nueva regulación de estas energías, que reciben más de 7.000 millones de euros de subvenciones anualmente. Y Rajoy, al que entregó una carta probatoria, ni dijo ni hizo absolutamente nada.
 
No puede permitirse por más tiempo este nivel de corrupción, y menos aún a 17 regiones funcionando como estados independientes, con todos los organismos multiplicados por 17, desde 17 servicios meteorológicos a 17 defensores del pueblo, con 200 embajadas, 50 canales de TV regionales en pérdida, 30.000 coches oficiales o 4.000 empresas públicas que emplean a 520.000 personas, creadas específicamente para ocultar deuda y colocar a familiares y amigos sin control ni fiscalización alguna. En conjunto, unos 120.000 millones, equivalentes al 11,4% del PIB, se despilfarran anualmente en un sistema de nepotismo, corrupción y falta de transparencia.
 
Y con esto se tiene que acabar, entre otras cosas, porque ya no hay dinero. Los últimos datos de las cuentas públicas conocidos la pasada semana son escalofriantes. El déficit del Estado a julio ascendió al 4,62% del PIB, frente a un déficit del 3,5% comprometido con la UE para todo el año (del 6,3% incluyendo regiones y ayuntamientos). Pero lo realmente inaudito es que España está gastando el doble de lo que ingresa. 101.000 millones de gasto a julio frente a 52.000 millones de ingresos, y precisamente para poder financiar el despilfarro de regiones y ayuntamientos, que no están en absoluto
comprometidos con la consolidación fiscal.
 
El tema del déficit público es algo que roza la ciencia ficción, y que ilustra perfectamente la credibilidad de los dos últimos gobiernos de España. En noviembre de 2011, el Gobierno dijo que el déficit público era del 6% del PIB; a finales de diciembre, el nuevo Gobierno dijo que le habían engañado y que el déficit era superior al 8%, y que se tomaba tres meses para calcularlo con toda precisión. A finales de marzo, se dijo que definitivamente era del 8,5%, y ésta fue la cifra que se envió a Bruselas. Dos semanas después, la Comunidad de Madrid dijo que sus cifras eran erróneas y el Ayuntamiento de la capital igual… el déficit era ya del 8,7%. Sin embargo, la semana pasada el INE dijo que el PIB de 2011 estaba sobrevalorado y, con la nueva cifra, el déficit era del 9,1%; dos días después, Valencia dijo que su déficit era de 3.000 millones más; o sea, que estamos en el 9,4% y las otras 15 CCAA y 8.120 ayuntamientos aún no han corregido sus cifras de 2011.
Lo único que sabemos es que están todas infravaloradas. El déficit real de 2011 puede estar por encima del 11%, y en 2012 se esta gastando el doble de lo que se ingresa. Como dice el Gobierno de Rajoy, “estamos en la senda de convergencia”. Y es verdad… de convergencia hacia Grecia.
 
Claramente, la joven democracia española tiene todavía muchos déficits de representatividad y de democracia que deberían interesar a la canciller Merkel y también a Europa, si queremos evitar una Grecia multiplicada por cinco y salvar el euro. Esto es lo que ha hecho posible el despilfarro masivo de las ayudas europeas, con una asignación disparatada de las mismas, a pesar de que estas ayudas han supuesto una cifra mayor que la del Plan Marshall para toda Europa.
 
Es frustrante que a causa de este sistema oligárquico nepotista y corrupto se destroce talento y creatividad y que ahora muchos jóvenes se vean forzados a trabajar fuera, muchos en Alemania. Esa situación nos ha llevado a una distribución de riqueza que es de las más injustas de la OECD. La antaño fuerte clase media española está siendo literalmente aniquilada.
 
Resumiendo: no es una falta de voluntad de trabajo, como se piensa tal vez en algunos países del norte de Europa, lo que hace que España sufra la peor crisis económica de su Historia. Es un sistema corrupto e ineficiente. La crítica del Gobierno alemán y sus condiciones para un rescate de España se deberían concentrar en la solución de esos problemas. En caso contrario, solo conseguirán que una casta política incompetente y corrupta arruine a la nación para varias generaciones.
 
*Stefanie Claudia Müller es corresponsal alemana en Madrid y economista;

 

sábado, 6 de octubre de 2012

¿EN MANOS DE QUIEN PODEMOS ESTAR?


De entrada tengo que decir, o más bien volver a reafirmar, -como he hecho en diversos foros o escrito en un artículo- que los primeros que deben dar explicaciones  de esta crisis son los políticos que adquirieron la responsabilidad de gobernar “voluntariamente”.

El ciudadano de a pie en una inmensa mayoría trabaja –cuando puede- y cumple con sus obligaciones y la ley vigente, a pesar de que después sea él quien más directamente pague los errores de los gobernantes que han llevado a esta situación aunque  estos continúen en su mundo de privilegios.

Es por esto por lo que, desde hace bastantes años, no tengo costumbre de acudir a ninguna clase de mitin político y menos en periodo electoral.

Sin embargo, ayer, más por compromisos profesionales que por otra razón, acabé acudiendo a la primera conferencia de campaña del señor Alberto Núñez Feijóo en la Fundación INADE de la, para mi entrañable, ciudad de Vigo.

Después de escuchar atentamente su interlocución, tarea en la que hubo que aplicarse debido a la duración e intensidad de la oratoria, debo de reconocer que asistí  a un discurso casi impecable.

Me llamó mucho la atención su postura coherente e intachable durante todo el tiempo en el sentido de que no decía, como es habitual en todo político español: “voy a hacer”. Cambiaba el termino por “hemos hecho”:

-          Hemos adelgazado la administración publica

-          Hemos reducido el 40 % de los altos cargos políticos

-          Hemos reducido el parque móvil

-          Hemos cumplido con el déficit publico

-          Asumimos una deuda razonable……..

En fin,  hacia ya tiempo que no escuchaba realidades en vez de las manidas promesas.

También alentó mi atención el argumento y compromiso de futuro: Como consecuencia de tener nuestras cuentas saneadas tenemos dinero para invertir en el futuro.

¿De qué forma?  Incentivando a las personas o entidades emprendedoras, exportadoras e innovadoras.

¿De que manera?, entre otras con incentivos fiscales incluso hasta en el propio impuesto de la renta de las personas físicas y por supuesto en el de sociedades.

Por una vez, en mucho tiempo, escuché algo coherente, razonable y con sentido común, es decir, no imposible de alcanzar.

En situaciones como esta, vender fuera, lograr algo nuevo o distinto y empezar nuevos retos, son las únicas soluciones que le pueden quedar a una sociedad que, de puertas para adentro, no tiene dinero ni para fabricar ni para comprar lo que fabrica.

Esta mañana, ya en Oleiros desayunaba con los primeros periódicos del día y mi fe en muchos políticos y la sociedad volvió a caer varios enteros.

En Ferrol, mi cuidad, unos señores habían boicoteado el acto de apertura de campaña de un partido político interrumpiendo el mismo con agresiones a los bienes y no a las personas gracias a que fueron protegidos por la policía.

Como decía el acto en si es grave y echa por los suelos las inquietudes de vivir en libertad en un país desarrollado, culto con historia y democracia.

Volvemos a los tiempos que queríamos olvidar: “Te pego por que no piensas como yo”

Pero lo que ya me llevó a casi "volver a la cama" fue ver las reacciones del resto de partidos opositores al agredido.

Una, entre ellas, la de una mujer “de un partido que dice ser progresista” que no solamente no condena los desordenes si no que aun encima busca responsabilidades entre policías y agredidos.

Creo que esta señora debería leer la teoría de “las ventanas rotas” y tener presente que tolerar la conducta delictiva acaba pasando factura a uno mismo.

No puedo de dejar de preguntarme: ¿En manos de quien podemos estar?

sábado, 22 de septiembre de 2012

LONDRES 2012, REFLEJO DE LA REALIDAD


En los pasados juegos,  fuera de Europa –lo dicen ellos-  España   logró pasar de una sensación inicial decepcionante a un final agridulce.

17 medallas, 3 de oro y el puesto 21 entre  más de 200 participantes para un país de 47 millones largos de habitantes y una renta de 31.000 dólares puede ser razonable siempre dependiendo del prisma con que se mire.

Nuestros representantes paralímpicos, es significativo, bastante mejor: 42 metales, más del doble, 8 de oro y puesto decimoseptimo.  

Si nos comparamos con  países del entorno y circunstancias similares podemos  hablar de  Italia.

Consiguió 28 medallas, 8 de oro, siendo el octavo en el ranking. Son 61 millones de habitantes y su renta es de 30.900 dólares.

Aunque para  ejemplos significativos por número de habitantes o grado de desarrollo podríamos mencionar a Nueva Zelanda que con 13 metales,  6 de oro nos supero acabando en el puesto 15. Los neozelandeses son solamente 4,4 millones y su renta pasa ligeramente de los 29.000 dólares.

Aun sabiendo que los anfitriones olímpicos siempre se preparan intensamente para hacer un buen papel, véase España en el 92, la verdad es que los ingleses rompieron todos los pronósticos:

65 medallas con 29 oros lo que les permitió alzarse con el tercer puesto. Los ingleses son 63 millones y su renta es de 36.600 dólares.

¡Que cada uno juzgue!

El deporte, salvo raras excepciones, no deja de ser un significativo termómetro de la sociedad; nos marca su desarrollo, educación, estado de bienestar, esfuerzo, unión o trabajo en equipo, solidaridad, circunstancias de animo etc.

Evidentemente nuestro deporte no deja de ser un fiel reflejo de lo que durante esta última década nos esta ocurriendo.

Enfrentados a una crisis sin precedentes nos encontramos con una clase gobernante que continua sin rumbo, ajena a una  situación que ha provocado, pero que le cae lejos, vista desde su atalaya  de privilegios y nivel de vida muy superior a la realidad  

Vemos como con  pasmosa irresponsabilidad  esta clase dirigente antepone sus intereses personales al interés común, incentivando la desunión del territorio las luchas internas y empobreciendo soberanamente a una España que ha estado entre los diez países más desarrollados del mundo, algunos afirman que en el octavo puesto, algo impensable años atrás.

Agobiados  por exigencias nacionalistas, que no dejan de ser proclamadas por una casta minoritaria, han permitido la desvertebración de servicios básicos como son la educación, sanidad y justicia, además de un escandaloso descontrol presupuestario de territorios empeñados en gastos desaforados de  su gigantesco aparato propagandístico imprescindible para alimentar su demagogia.

Una clase dirigente que  no quiere enterarse de que las reformas de un sistema  con más de 400.000 políticos,  una función publica con alto grado de ineficiencia o un mundo financiero en quiebra y sospechoso, son imprescindibles para la salida de una crisis que va más allá de lo económico  alcanzando lo social, la ética y los valores.

En Londres el deporte ha sido, una vez más, fiel reflejo de la realidad.

 

domingo, 26 de agosto de 2012

EULOGIO ANIDOS MARTIN


Eulogio Ramiro  Anidos Martin -Eulogio como todos lo conocíamos-  se marchó hoy en Ferrol a las 12:44 horas después de ochenta y cinco años de lucha.

La Guerra, afortunadamente, lo cogió en la infancia de su Loira natal viendo pasar hacia Ferrol los aviones de la muerte.

En su juventud, cuando las alternativas de la época eran la Armada, los astilleros o la emigración, buscó la diferencia, lo  más difícil y arriesgó. Con su hermano Paco fundó la Sastrería Hermanos Anidos.

Fueron, en su tiempo,  emprendedores creando riqueza y puestos de trabajo, llegando a tener diecinueve personas en la empresa que fue adelante con mucho esfuerzo.

Sorteando crisis, lo de ahora no es nuevo, con paciencia, resignación y más trabajo. Con el talante y dignidad suficientes para no transmitir los problemas a los demás, afrontarlos y seguir.

Se unió a Finita Nogueira formando una familia   marcada por la ética y humildad.

Conocido y querido entre los suyos y allegados, se distinguió por su afabilidad en el trato, su palabra en los negocios y su solidaridad con los demás.

Con trabajo, esfuerzo y sacrificios no se hizo millonario, no fue famoso ni salió en los periódicos, como es lógico en un país donde los principios no son méritos a destacar. Logro lo suficiente para llevar una vida honesta y llegar a una vejez digna.

Hasta el final, en su lucha personal contra el maldito e inesperado cáncer,  nos siguió dando, humildemente, lecciones de dignidad padeciendo en silencio y con admirable resignación, entereza, optimismo sin una queja, sin un mal gesto y agradeciendo a todos los cuidados y  trato recibido.

Sirvan estas palabras como un merecido homenaje.

Era, sencillamente, un hombre de bien. Ojala  su esposa y su hijo, alguna vez y en algún lugar lo puedan volver a ver y disfrutar

Ferrol, 26 de agosto de 2012.

martes, 1 de mayo de 2012

FERROL POR DESCUBRIR


Esta Semana Santa la ciudad “lució muy bien” como diría mi amigo Emilio en las tertulias improvisadas de la tienda.

 Verano, Navidades y especialmente estos días son de encuentro y de abarrotar las calles, tanto por los que tienen la suerte de vivir  aquí como para los que hemos tenido que emigrar.

Si. Porque sí no lo saben Ferrol es una ciudad de emigrantes. Un porcentaje muy elevado de ferrolanos no hemos tenido otro remedio que buscarnos las habas lejos de la Ría.

El Miércoles Santo, como todos los años, me ha tocado   organizar el encuentro de nuestra promoción de C.O.U. Somos ya cincuentones y en la mayoría de nosotros no se disimula. Algunos nos conocemos ya desde los cuatro años cuando comenzábamos la escuela de la vida en un colegio de monjas llamado Discípulas de Jesús. Desde aquí hasta el final en el Montefaro que ya no existe.

Lo de emigrar va en serio, aproximadamente de una promoción de setenta y uno, solo diecinueve encontraron continuidad en la ciudad que los vio nacer. El setenta y tres por ciento nos buscamos la vida “fuera de puertas”.

De no haberse dado las especiales circunstancias de nacimiento y desarrollo –ya comentadas en múltiples ocasiones-  la ciudad sería algo semejante a Cartagena; su industria estaría más diversificada y sería mayor, al igual que los servicios. El turismo estaría más desarrollado. Su población no bajaría de los doscientos mil habitantes y muchos de los del setenta y tres por ciento estaríamos aquí. Claro esta que para darse esta situación habría que haber contado con una clase política que hubiera pensado más en su tierra -que al fin y al cabo le dio los votos- que en el propio partido y sus conveniencias personales.

Como todos los años,  los paseos por el barrio de la Magdalena, con parada en la plaza de Amboage -zona de juegos de la infancia-  museos y algún local de siempre fueron ineludibles.

Lugares de toda la vida que como los Cantones todavía a muchos nos pueden descubrir, en uno de sus estanques abandonados, pequeños monumentos como los planos de la ciudad de 1765 representados en piedra por el arsenal rodeado de su foso defensivo, barrio de la Magdalena, Esteiro, Ferrol Vello y las primitivas doce gradas del astillero

No teniendo  tiempo para disfrutar de todos los eventos que hay en estas fechas si pude acudir, una vez más, a la  Exposición Nacional de la Construcción Naval, por primera vez a   la ruta turística bautizada con el mismo nombre y a la  fragata F-100 Juan de Borbón, en este caso visita facilitada por uno de nuestros compañeros de la infancia.

No deja de ser significativo que una ciudad sistemáticamente olvidada  por las inversiones estatales   construye  los buques más sofisticados para los países más desarrollados del mundo, lo que implica  las mayores operaciones de exportación del país. 

Afortunadamente  noruegos antes y australianos ahora si reconocen  el alto nivel tecnológico que ni ellos  son capaces de alcanzar, traduciéndose  en más confianza y aumento de  trabajos para nuestros astilleros que en principio pensaban asumir por si mismos.

Recorrer sus instalaciones no deja indiferente a nadie y hace recordar que además de su reconocido prestigio son los únicos del estado con resultados positivos en los últimos ejercicios. 32,5 millones de euros en el  2.011.

Mientras se hacen inversiones en puertos exteriores que   el propio  Tribunal de Cuentas Europeo considera tan desproporcionadas como ineficaces, cuesta creer que a estos astilleros se les niegue un dique flotante  que solventaría la falta de ocupación transitoria y además consolidaría las instalaciones como lideres en otra faceta como es la reparación de gaseros, donde más dinero se ha ganado.

sábado, 28 de abril de 2012

ESPAÑA Y EL TRABAJO


Trabajo y libertad son dos conceptos que están fielmente unidos en la sociedad de hoy en día y son claves para la vida digna de cualquier ciudadano.

Sin el primero, no existe el segundo. La posibilidad de elección y un trabajo digno  -lo que implica condiciones físicas y síquicas adecuadas, así como sueldo-  es la base de la libertad del individuo.

Si esta premisa la implementamos en el mundo actual, veremos que se cumple a rajatabla.

Países en crecimiento y desarrollados coinciden con estadísticas bajas de desempleo y con los niveles de vida más anhelados por todos.

Ya dentro de la Unión Europea la norma también se cumple y aquí podremos ver que España, en una década, ha pasado de ser una sociedad puntera a estar en la cola y es precisamente su índice de desempleo lo que delata esta situación.

En países como Alemania, Reino Unido, Francia y ya no hablemos de EEUU. un profesional tiene la posibilidad de trabajo y de elección, como un empresario puede contratar y despedir en condiciones razonables.

Esto significa que si un empresario esta descontento con un profesional prescinde de él sin mayores dificultades, pero también significa que un profesional puede marcharse de una empresa que considera ineficaz  y lograr entrar en otra en la que se encuentre bien con   el trato recibido y condiciones laborales que repercutirán directamente   en la eficiencia  de  su trabajo.

Con esto se consigue un equilibrio básico que hace que el país en cuestión progrese porque sus empresas son eficientes. No solo el profesional tiene que ser eficaz, también y esta es la clave, la empresa debe de serlo o se queda sin su principal activo: los buenos trabajadores. Es decir el empresario y directivo tiene que demostrar su valía como uno más y no le sirve el socorrido argumento del despido de subordinados como panacea de solución de todos los males.

Si profundizamos en estos países veremos algunos síntomas que llevan a esta situación. En general, el clima laboral de sus empresas es bueno, debido a su adecuada organización interna, medios y formación para todos sus miembros sin excepción de la alta dirección.

Esto provoca un mayor rendimiento y eficiencia de la empresa en lo que influye de manera determinante la satisfacción del trabajador con sus condiciones laborales y el trato recibido de su compañía.

Otra característica significativa de estas sociedades es su sistema de la función pública.

Debido, precisamente, a las buenas condiciones laborales en la empresa privada, la demanda de empleo en la función pública es muchísimo menor que en nuestro país –que el setenta y cinco por ciento de los españoles que acaban la carrera quiera ser funcionario es revelador-

También el sistema de acceso al trabajo estatal y las condiciones del mismo son bien diferentes. En general y principalmente en Reino Unido y Alemania, las pruebas de acceso consisten en la presentación de un currículo y una entrevista de trabajo con el demandante y fructifican en un contrato laboral con condiciones normales: cualquiera de las partes y en cualquier momento puede romper la relación laboral. Esta claro que estas circunstancias también redundan en la eficiencia del servicio publico.

La profunda crisis que padecemos no deja de ser un aviso de que nuestras bases estructurales no son adecuadas para el sistema global en el que vivimos y en consecuencia si no asumimos cambios en este aspecto y esto incluye al sector privado, publico y político, los recortes del gasto, subidas de impuestos y bajada de prestaciones sociales no serán suficientes y nos llevaran a un empobrecimiento todavía mayor del ya latente en estos momentos.




domingo, 22 de abril de 2012

EL PUEBLO Y SUS POLITICOS (II)


Le ruego que a mí no me hable mal de nadie, incluso ni de mis enemigos porque ya los conozco, aprovechemos el tiempo y veamos otras cosas, tratemos de mejorar o simplemente disfrutemos.

Comentaba el Capitán Don Enrique cuando alguien en la habitual tertulia se desviaba con cotilleos fuera de lugar.

La máxima se podría aplicar a la crispación política actual. A pesar del crítico momento, de la sensación que gobierno y oposición se limitan a descalificarse mutuamente sin pensar en una alianza que trate de sacar a España del pozo y dar una respuesta adecuada a determinadas criticas y acciones negativas que se dan en el exterior.

En menos de seis meses de ejercicio de poder  no  es ético, por parte de la oposición, pretender criticar unas reformas -aunque a veces parezca que se limitan a recortes- cuando se tiene un currículo de ocho años de desafortunadas actuaciones.

Dejando esto claro, si es bien cierto que los recortes del gasto por parte del ejecutivo   -sin más- de entrada  acarrean una disminución del negocio de las empresas y profesionales proveedores de  las distintas administraciones y en consecuencia del consumo en general.

Aunque es evidente que el recorte del gasto es necesario, el problema es en como y a quien se aplica esta medida y donde están el resto de las mismas.

¿Cuándo llegará seriamente la reforma del sector  político y la función pública? Incluyendo el control sobre autonomías y sectores básicos como la sanidad y enseñanza. 

¿Alguna vez se va a racionalizar el doble, triple o incluso en algunos casos, cuádruple aparato administrativo publico?

¿Qué esta ocurriendo con la comentada concentración de ayuntamientos que de paso facilitaría la desaparición de las diputaciones?

¿Cómo es posible que alguna autonomía, a mayores, incremente el aparato publico con las veguerías? -comarcas para entendernos-

¿Cómo se puede permitir un país, más de diecisiete canales de televisión autonómicos deficitarios?

¿Va ha tener el ciudadano español que poner más dinero para rescatar a una banca que ha demostrado su ineficacia?

¿Por qué el ciudadano español tiene que soportar las cuantiosas deudas del futbol profesional a Hacienda y Seguridad Social, mientras profesionales del balón, cobran de esos clubs millones de euros y aun encima con ventajas fiscales?

Evidentemente hay otras medidas además del recorte del gasto corriente. Son necesarias para que el capital extranjero vuelva a confiar en la sociedad española y se frene la desinversión.

En una situación en que el dinero esta yendo al sistema financiero y no productivo. ¿Cuándo el Estado Español va ha incentivar seriamente y facilitar la inversión productiva, la acción emprendedora, la exportación y la  I + D + i?

La prestación de servicios es una fuente de ingresos importante, pero en cualquier economía es imprescindible la fabricación y venta de bienes.

Un país no puede pretender comprar fuera y vivir de dedicarse a servir las vacaciones de los extranjeros que fabrican y  venden.


domingo, 1 de abril de 2012

EL PUEBLO Y SUS POLITICOS (1)


No hace mucho leía en un periódico que los ciudadanos iraníes e israelíes se intercambiaban  mensajes de paz vía internet, mientras sus políticos y algunos más de esa índole, están a punto de desencadenar  otra guerra que incluso podría ser nuclear.

Islandia lleva tiempo desaparecida del mundo de las noticias y curiosamente ha sido protagonista de un hecho sin precedentes.  Los ciudadanos, hartos de la situación, han roto lo “políticamente correcto”  su primer ministro esta siendo juzgado por negligencia, hay banqueros en prisión y se han negado a pagar la deuda publica que realmente han generado políticos, banqueros y algún empresario.

Ya en España -sí y digo España, no país- con la que esta cayendo, los políticos nacionalistas continúan  a lo suyo y después de presentar una gestión deleznable, a la hora de asumir las medidas de austeridad dictadas por el Gobierno Central con beneplácito de la Unión Europea, plantean la insumisión fiscal y se agarran a la discriminación del Estado para disimular errores propios de bulto.

Continúan, lejos de buscar un federalismo, con su intención de nación independiente para colmar sus aspiraciones e intereses personales y de casta.

No olvidemos que los estados federales se basan en la búsqueda de la identidad que une a los territorios para lograr unión y éxitos comunes. El nacionalismo es justamente lo contrario, se incide en las mínimas diferencias  para incrementarlas y lograr los mayores niveles de separatismo.

Dice más de un  sociólogo que si no fuera por los políticos, teniendo en cuenta que la sociedad española es tan homogénea en hábitos, educación, costumbres, historia, cultura e intereses,  las diferencias serían meras anécdotas

Siguiendo en España, después de ocho años de aciaga gestión estatal y asombrosa paz laboral, a pesar de la situación económica, social y ética, los sindicatos se descuelgan con una rápida huelga general de la que la sociedad no se ha enterado ni ha querido enterarse.

Como premio a esa lamentable gestión, el principal responsable es nombrado “consejero de estado” y otros ministros y banqueros reciben cargos de responsabilidad o las universidades “de nivel” los nombran doctores Honoris Causa.

Los mismos responsables  ¿o habría que llamarlos irresponsables? que durante años han generado esta situación, ahora pretenden que se arregle en tres meses y además se atreven a dar consejos.

No hace muchos años en un vecino país de la Unión Europea se decía que a pesar  de sus políticos el pueblo saldría adelante.

En los medios marítimos es conocido el dicho que se estilaba cuando el mando del buque dejaba que desear: A pesar del Capitán arribamos a puerto.

En estos últimos años de catastrófica crisis, estamos asumiendo que   políticos, cuyo único trabajo ha sido pegar carteles y trepar  adecuadamente en el partido, enseñen a profesionales, autónomos y empresarios con experiencia a trabajar y gestionar sus negocios.

Asistimos impertérritos a despilfarro de dinero público en obras faraónicas y sin razón de ser por puros caprichos  localistas de personajes con inmunidad penal por el hecho de ostentar un cargo publico.

Mientras el Gobierno Central toma medidas para paliar la crisis, con el claro respaldo de la Unión Europea, parte de las diecisiete autonomías hacen la guerra por su cuenta y continúan el despilfarro sin control, como por poner un ejemplo, en sus propias televisiones publicas, eso sí, básicas para su plan propagandístico.

Los funcionarios se quejan de la rebaja de su nivel de vida, quizás sin darse cuenta de que trabajan para una empresa  que gasta más de lo que ingresa,  mantiene una deuda desproporcionada y no paga a sus proveedores, quizás sin darse cuenta de que aun así tienen la fortuna de seguir cobrando al contrario de más de cinco millones de españoles que ya no pueden.
Mientras países de nuestro entorno occidental superaron una crisis y ahora afrontan con éxito una leve recesión, nosotros no salimos adelante desde hace más de cinco años. ¿Realmente merece esto el ciudadano de a píe?¿Alguien se puede estañar de que el Estado este en quiebra, a la vista de la corrupción y negligente gestión que se esta destapando?

¿Realmente se van ha pedir responsabilidades penales a esta gente como ahora parece ser que va a ocurrir con las reformas?.

Quizá sea el primer paso para dignificar la política española dejando sitio a  ciudadanos capaces que piensen en los demás  y no en si mismos

A los ciudadanos que entiendan la política como un servicio temporal que beneficia a la sociedad que los elije  y no como una carrera profesional que los beneficia a ellos mismos.