martes, 29 de octubre de 2024

EL MACHO ALFA (ERREJON) Y LA LIDERESA

 

«Si tuviera la menor sospecha de que Errejón o cualquier diputado es un presunto agresor sexual habría actuado como he hecho esta semana, con contundencia»

Son afirmaciones de la lideresa, aunque las andanzas del macho alfa eran bien conocidas por la secta.

Años atrás, cuando la lideresa mandaba Izquierda Unida en Ferrol, y empezaba la siembra de cadáveres políticos, dos integrantes de la organización advirtieron que un miembro de la cúpula tenía en el ordenador del partido imágenes de pedofilia.

En este caso la respuesta, también fue “contundente” expulsión de los dos militantes y ascenso, como asesor personal en la Xunta de Galicia, del presunto.

Tiempo después la policía nacional detuvo al individuo, acusado del mismo delito.

¡Hey carballeira¡

 

 

lunes, 21 de octubre de 2024

REDUCCIÓN DE JORNADA LABORAL

 


Fue siempre una de las metas en la historia moderna y un gran avance social. Claro está que para estos avances lleguen a buen fin es necesario coordinar tiempo de trabajo con productividad y rentabilidad.

Si hablamos de un país en el que el 80% del tejido empresarial es de pymes y autónomos, el error en la coordinación mencionada puede llevar a la quiebra de muchos y al desempleo de muchos más.

La ministra del ramo lo tiene claro: «reducción de jornada laboral sí o sí» le espetaba al presidente de la CEOE. Incluso visitó a la gran multinacional de la moda en Arteixo, para incidir en el tema, aun teniendo en cuenta que esta compañía se le adelanta y ya lo está poniendo en marcha progresivamente y aun teniendo en cuenta que no hace mucho tiempo su partido ponía a caldo a la empresa y a su creador.

Lo que no deja de sorprender, es que Arteixo es una población cercana a la ciudad de Ferrol, en la que está el astillero Navantia, y aquí no hay visita.

Está empresa lleva muchos meses negociando con sindicatos la renovación del convenio y uno de los escollos es la reducción de la jornada laboral. El patrono no cede. El patrono es el Gobierno y ella es vicepresidenta. Algo no cuadra. A no ser que su cargo sea “fijo discontinuo”

  

martes, 15 de octubre de 2024

FERROL HOY Y MAÑANA (V)

 El perfil de una montaña rusa, define fielmente la evolución de la economía y sociedad ferrolana. El nacimiento y crecimiento poco común, como ciudad, debido al establecimiento de la base naval y astilleros forjaron una trayectoria singular marcada por las necesidades defensivas del Estado.

La iniciativa privada no despunta como en otras ciudades, debido a que la ocupación está garantizada por el Gobierno central, siempre y cuando las crisis económicas lo permitan. 

Así se registran épocas de expansión como la de 1858, cuando la reina Isabel II visita Ferrol, le concede el título de ciudad y asiste a la puesta de quilla de una fragata y dos botaduras. Otros años de pujanza comienzan en 1908 debido al Plan de Escuadra Maura-Ferrándiz cuando se funda   la Sociedad Española de la Construcción Naval.

De cualquier forma, la etapa más prospera será la comprendida entre los años 70 y 80 del siglo pasado. Además de la construcción civil y militar en los astilleros de Bazán, la iniciativa privada crea la antigua Astano que en esa época entrega 16 petroleros de más de 250.000 toneladas de peso muerto.

La caída vendrá a continuación. Por tener una referencia, en 1.981 la ciudad que se desarrolla en los tres municipios de Ferrol, Narón y Fene, alcanza 135.788 habitantes; actualmente son 116.292.

Sin embargo, a día de hoy los síntomas son claros en el aspecto de que volvemos a estar en el camino ascendente de la recurrente montaña rusa.

Aun teniendo en cuenta la necesidad de nuevos diques secos, hay que ser conscientes de las mejoras en proceso: taller de bloques, gemelo digital, ampliación de la fábrica de turbinas o la gran transformación que supone Navantia Seanergies, son grandes inversiones fundamentales en la recuperación y diversificación.

El programa de las cinco ―o siete― nuevas fragatas y la puesta al día de las ya veteranas F-100, es la base del nuevo despegue. A esto habría que añadir otros síntomas como la buena evolución del puerto comercial, el mantenimiento de una gran bolsa de empleo que significan los arsenales y escuelas de la Armada; la buena marcha de empresas en los polígonos industriales, el excelente comportamiento del Campus Universitario o la constante evolución urbanística e incremento de habitantes después de tres décadas.

Es el momento de romper los históricos dientes de sierra y dar continuidad al crecimiento actual; más suelo industrial en el municipio, facilidades para nuevas industrias como incentivos fiscales, simplificación de la burocracia o iniciativas políticas locales en busca de inversión, pueden ser la receta.

FERROL HOY Y MAÑANA (IV)

 Una de las claves del avance de una sociedad es el desarrollo de sus comunicaciones. Hoy en día destaca dentro de las mismas el ferrocarril. Un área urbana sin adecuadas líneas ferroviarias tiene un futuro incierto.

Hablando de nuestra ciudad, queda claro que los logros son muy mejorables. Hubo que esperar hasta la década de los setenta del siglo pasado para que su comunicación principal por carretera, la anterior N-VI ―hoy N-651―, tuviera arcenes, firme adecuado y señalización horizontal ―invisible a día de hoy― como el resto de las seis ciudades.

 Hubo que esperar hasta el año 1999 para disponer del Acceso Norte y circunvalación. Y, no nos engañemos, tenemos un puente de As Pías con cuatro carriles debido al accidente de la plataforma Discoverer Enterprise.

El retraso de la Autopista del Atlántico, también es llamativo. El primer tramo desde A Coruña a Santiago se inauguró en enero de 1.980. La finalización de la autopista a Ferrol ―sin iluminación en accesos y puente de la Ría― fue en abril de 2.004. “Solo 24 años de espera”.

La autopista del Cantábrico se desvió en su trazado costero para llegar por el interior a Santiago. Se palió, en parte, la medida con la construcción de la autovía a Vilalba.

Si todo lo descrito es duro, hablar del ferrocarril ―fundamental en la sociedad actual― se acerca a la pesadilla más prolongada. La alta velocidad llegó a Galicia en 2.011, aquí ni se le espera.

El primer tren, circuló de Barcelona a Mataró en 1848. Este transporte llegó a Coruña en 1.875. En Ferrol, esperamos a 1.913, “solo 65 años”. La línea del Cantábrico “llegó en septiembre de 1.972”.

Además, estas comunicaciones, prácticamente no se han mejorado desde su puesta en servicio, llevamos 111 años de retraso; y por supuesto, se nos ha excluido del próximo Corredor Atlántico ferroviario.

También hemos sido la última urbe en contar con estación de autobuses, hoy seriamente deteriorada. Actualmente, en todas las ciudades gallegas, excepto la ferrolana naturalmente, se está dando un paso más con la construcción de las estaciones intermodales. Aquí esperamos una promesa del ministro de Transportes para que la estatal Adif firme con la Xunta el convenio de construcción. Debe aportar 18 millones de un coste de 40.

En cambiar estas discriminaciones recurrentes, tienen mucho que ver el esfuerzo y trabajo de los distintos Gobiernos locales; hasta ahora sin mucho éxito como hemos podido ver. Los actuales proyectos y hechos, son un signo de razonable optimismo, ojalá estemos cerca del punto de inflexión.

El próximo mes revisaremos el panorama laboral.

FERROL HOY Y MAÑANA (III)

 Comenzando por su final y cerrando el artículo anterior. Sea grande, mediana o pequeña una ciudad; tenga grandes, algunos o pocos espacios y edificios públicos, el estado de conservación de los mismos la retrata. Muestra su idiosincrasia, la de sus políticos y habitantes.

La falta de mantenimiento y resalte de estos espacios provoca, tarde o temprano un gasto ―ya no una inversión― que va al bolsillo del ciudadano. Véase la rehabilitación del parque del Montón, Acuaciencia o el paseo de Caranza “cuando le toque”.

La conservación de la señalización e iluminación viaria, iluminación de edificios y monumentos significativos, jardines, relojes públicos en hora, son señal inequívoca para propios y visitantes de la situación de prosperidad o degradación de cualquier población; el coste en un presupuesto municipal es asumible, todo es cuestión de la voluntad y preocupación que sus políticos tengan por la ciudad.

 

En este mes de mayo, por fin, asistimos a un nuevo avance en las comunicaciones ferroviarias a Galicia. Revisada toda la prensa, podemos ver la reducción de tiempo de viaje y aumento de asientos que supone la mejora para todas las ciudades ―excepto la nuestra―. Tanto es así, que acudí a la página Web de Renfe, para ver que al menos el tren Alvia de Madrid seguirá llegando a Ferrol en casi seis horas, contra las tres y media de tiempo a las otras urbes.

El ministro de Transportes se acercó a dar la noticia, y de la mano de la Xunta, añadió además la próxima finalización de todas las estaciones intermodales ―excepto la nuestra―.

Este mismo ministro, respondía   a un internauta que pedía la mejora de la línea Ferrol – Gijón: «Pues nada maestro, ponte a estudiar la orografía del territorio que separa ambas localidades, luego haces un cálculo de costes de una línea ferroviaria que pueda unir ambos puntos, y después la demanda de viajeros potencial que compartiría tus necesidades»

Es evidente que con esta actitud nunca se cumplirá el principio constitucionalista ¿y progresista? de reparto de la riqueza y vertebración del territorio. El grande seguirá creciendo y el pequeño despoblándose.

El entorno Ferrol - Narón - Fene - Neda cuenta con 121.188 habitantes; Gijón - Avilés - Oviedo, 558.750, a estas cifras habría que añadir las poblaciones intermedias.

Huesca, estación terminal, (53.938 habitantes) 6 frecuencias diarias de AVE. Teruel (36.155) 4 frecuencias.

Los distintos Gobiernos Centrales siempre han discriminado a Galicia; Los Gobiernos Centrales y la Xunta siempre han discriminado a Ferrol. Seguiremos con las comunicaciones en próximo mes.

FERROL HOY Y MAÑANA (II)



Decía Julio Cesar que su mujer además de ser honrada, debía parecerlo. Trasladando esta afirmación a Ferrol, teniendo en cuenta, que la ciudad ha mejorado y mejorará más, ganando en atractivo y comodidad; también debe parecerlo, hacerlo saber y difundirlo.

En este aspecto, el avance es sustancial; el trabajo en turismo y difusión en las redes sociales, de la concejalía correspondiente, las visitas guiadas, la recuperación del castillo de San Felipe, potenciación del “Camiño do Ingles” y barrio de La Magdalena, difusión de Semana Santa, museos o el incremento de llegadas de cruceros, son pasos claves.

Pero no solo eso, la excelente campaña de Racing y Baxi Ferrol, el rodaje de series televisivas como “Rapa” las positivas opiniones de sus protagonistas sobre la ciudad, los comentarios de gente del espectáculo como Javier Gutiérrez o Carlos Baute, las referencias de General Geographic y su repercusión en las televisiones, o incluso la apuesta de la automoción china por el puerto, no dejan de ser un motor de difusión de una ciudad que “también existe”.

Claro está que siempre hay   el lado oscuro. Pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos no ayudan a una buena imagen.

Denominar a las avenidas como carreteras, a las plazas plazuelas, al conjunto portuario como muelle, a los hoteles “aloxamentos” ―única ciudad gallega en que se denominan así―, señalizar al hospital Marcide como centro de salud o indicar en los paneles de tráfico, ya dentro de la ciudad, “Ferrol” en vez de “centro ciudad”, distorsionan la realidad urbana para cualquier visitante.

Llevo años enseñando Ferrol a personas del resto de Galicia y España e incluso de algún país extranjero. Siempre he notado admiración y en el caso de los gallegos, también de grata sorpresa.

Tengo aclarado a estos últimos, que sí hay estación de tren, que sí hay hospitales, cuatro para ser exactos, confirmarles que hay edificio de Correos, teatro o decirles que el campo de futbol de la Gándara, entrando en las Pías, no es La Malata. Las visitas cambian totalmente el concepto de “campo arrasado” que se esperaban encontrar.

El desconocimiento del resto de Galicia sobre la ciudad está más que comentado. Todo tiene su lógica. La mayoría no ha venido nunca, y no viene por la mala fama que un porcentaje abundante de los propios ferrolanos se empeñan en transmitir.

Uno de los grandes problemas que tenemos es la comunicación ferroviaria, que analizaremos en otro artículo, pero el mayor de todos es la actitud negativa de ciudadanos que descalifican sistemáticamente a la ciudad, tanto fuera como dentro.