-Es bueno no olvidar la amistad y seguir viéndonos -a pesar de las circunstancias- pues corremos el riesgo de que al camino que nos une, por falta de uso, lo cubra la maleza y lo perdamos para siempre.
A propósito de la crisis, dos empresarios hacían este comentario en una comida que regularmente mantenían, ahora más esporádica, desde hacia muchos años de buena amistad.
Los dos, acostumbrados a la lucha toda su vida, soportaban el temporal lo mejor que podían y no dejaban de pensar en los cambios que en pocos años se habían sucedido.
Ni sus empresas, ni la ciudad ni el restaurante eran lo mismo, este último, de reconocida calidad, que no dejaba de cobrar en tiempos no lejanos, había cambiado la estrategia y en donde se servían caras comidas a la carta ahora abundaban los menús del día, disimulados con la nueva denominación de “menú del ejecutivo” que ellos mismos estaban “disfrutando”. Aun así las mesas vacías eran la tónica habitual.
Pocas horas antes, a media mañana, habían asistido a otro desplome de los mercados financieros, auspiciado por los negativos comentarios del Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo, agencias de clasificación y otros.
-No deja de ser paradójica la postura de instituciones publicas y algún que otro “según ellos mismos expertos” que en principio han sido parte de los responsables de esta situación y además lo son también de buscar soluciones. Son los primeros en difundir malos augurios y rumores e incluso alguno se permite el lujo de jactarse de especulador y augura la caída del euro y la de miles de ahorradores –Reflexionaba uno de los comensales.
-¿Te puedes imaginar? por ejemplo, que en los pasados campeonatos de Europa de baloncesto, la estrategia del entrenador de los campeones, en vez de planificar, dar instrucciones claras, hacer equipo y dar ánimos; fuera resaltar las dificultades, los defectos individuales, las diferencias…. Ni el equipo español, ni ningún otro, pasaría de la primera eliminatoria.
-¿Cuántas veces? Los ánimos, ganas de luchar y superación, arropados por familiares y equipos médicos han logrado que enfermos de cáncer vencieran la enfermedad. Si a un paciente terminal, lo agobias y auguras lo peor, no espera, ¡se suicida!
-Si es para preguntarse a que esperamos para que en la Unión Europea, tengamos más ”médicos y entrenadores”, tome de una vez decisiones y dejen de buscar las diferencias e intereses nacionales para encontrar el potencial de fuerza que da la unidad –Respondió el otro.
Pagando la cuenta e invitados al coste del aparcamiento, algo impensable tiempo atrás, el que inicio la conversación no dejó de reflexionar irónicamente:
-¡A ver si los que se están haciendo más ricos se cansan de ganar dinero!


