domingo, 24 de noviembre de 2024

VALENCIA SOMOS TODOS



 

Vaya por delante las condolencias a las victimas y damnificados del desastre natural y “error humano” que estamos viviendo en las cinco comunidades autónomas afectadas. Las catástrofes naturales, y los desastres `”provocados por la incompetencia” son cíclicos y en consecuencia deberían ser previsibles por puro conocimiento empírico.

Ante la crisis actual, recordar sucesos anteriores  y la respuesta del Gobierno Nacional de turno, es más que necesario. Ciñéndonos a la etapa democrática ―en teoría la de mayor progreso― reflexionemos: inundaciones de Bilbao en 1.983, naufragio del buque Casón 1.987, riadas anteriores en Valencia, 1.982, 2.019, hundimiento del buque Prestige en 2.002, riada del Ebro en 2.015 (cuando el actual responsable del Gobierno se quejaba de falta de prevención), covid-19; erupción del volcán de La Palma y actual inmigración ilegal, en la que la inacción gubernamental es patente.

En todos los casos, bien provocados por la impericia o bien por la naturaleza, la respuesta y prevención de los Gobiernos de turno ha sido poco afortunada ―por no decir muy lamentable―. Centrándonos en la dura realidad de hoy es conveniente ver en el BOE algunos conceptos clave:

―Son emergencias de interés nacional: (entre otras) las que por sus dimensiones efectivas o previsibles requieran una dirección de carácter nacional.

Corresponderá la declaración del interés nacional al titular del Ministerio del Interior, bien por propia iniciativa o a instancias de las Comunidades Autónomas o los Delegados del Gobierno.

-―Las Confederaciones Hidrográficas, son organismos autónomos de la Administración General del Estado.

Se adscriben al ministerio que ejerce, en cada momento, las competencias en materia de medio ambiente, el Ministerio para la Transición Ecológica.

―AEMET: como Servicio Meteorológico Nacional y Autoridad Meteorológica del Estado, el objetivo básico de AEMET es contribuir a la protección de vidas y bienes a través de la adecuada predicción y vigilancia de fenómenos meteorológicos adversos.

Frases como: «Si necesita más recursos, que los pida”», no parecen las más apropiadas, y retratan claramente las prioridades del Gobierno Nacional.

La lamentable respuesta y predicción de la actual situación induce a pensar que este país merece algo más que una sucesión de  Gobiernos fallidos ―de cualquier signo― porque finalmente el que da la cara, el esfuerzo y sufre las consecuencias sigue siendo el ciudadano de a pie.

Algo que parece que se olvida, aun teniendo en cuenta lo que comentamos de toda la clase política, es que la responsabilidad de respuestas es de la  que gobierna, no de la oposición.

“Que buen vasallo sería si tuviera buen señor”, frase  del Cantar del Mío Cid,  que en estas difíciles situaciones nos viene a la memoria.