domingo, 3 de julio de 2011

Adicción, escritura y las dos Españas

De 1.999 a 2.010 van 10 años largos, dependiendo de los meses que se cuenten.
Este fue el periodo en que estuve colaborando como articulista en el Diario de Ferrol.
Fue desde su inicio y en mi interior, ésta colaboración  enfocada principalmente  a temas domésticos, como el grano de arena que aportaba a un proyecto nuevo y valiente, sobre todo teniendo en cuenta las circunstancias y antecedentes que concurrían, liderado por un no menos valiente y arriesgado German Castro.
Su merecida jubilación me sirvió, también a mi,  para hacer un alto.
Aun no pasado el año, debo de reconocer que, muy de vez en cuando, esto se echa de menos.
Quizás la lectura diaria de varios periódicos y la situación actual, esta vez referida a todo el país y no solo a Ferrol, incita a ese impulso interno  tal vez reprimido inconscientemente, de volver a la tecla.
Leía semanas atrás un articulo del siempre interesante y directo  Arturo Pérez Reverte sobre una ministra que todavía vivía en el centro de Madrid. Aquella que  el tendero de enfrente conocía muy bien por  el rutinario y diario numerito de dos “cochazos oficiales” y un sin numero de guardaespaldas esperándola para llevarla a su trabajo –si se le puede llamar así-  siempre después de las diez y media de la mañana. El libero, en cambio, no tenia noticias: la señora nuca había entrado en su negocio.
Este relato me traía a la memoria las declaraciones de otro ministro; progresista, intelectual, obrero  - como no podría ser de otra circunstancia y forma, mandando quien manda-  cuando preguntado que opinaba sobre las pensiones privadas, era contundente en afirmar su necesidad: -tenga en cuenta que en este país las pensiones publicas están capadas, “solo puede cobrar la máxima de 2.500 €”-   Decía el ministro obrero y español.
Otro colega, a los pocos días no se quedaba atrás;  también estaba de acuerdo, menos rotundo, de tener una pensión privada. De cualquier forma el pagaba una “muy pequeña”, “solo invertía 600 € al mes”.
Visto lo visto, es de extrañar, que las acampadas “15 M”, en las plazas de todas las ciudades españolas, no tengan el doble de campistas. De estos se pueden sacar multitud de lecciones, algunas de civismo e inquietud, otras de valentía por romper la rutina y la pereza revelándose contra un futuro absurdo.
 También es bueno para ministros,  altos cargos y algún más privilegiado  obrero, progresista e intelectual  –los demás debemos de ser parvos-  para que se den cuenta de que no viven en la España real, al menos  en la de la mayoría y que actitudes como las suyas no llevan a ningún lado excepto a los clamorosos pasos atrás de este país y a la perdida de elecciones. Esperemos que no sea demasiado tarde para la otra parte de la España si real.
Angel Anidos                                                                                          En Ferrol a 5 de junio de 2.011

1 comentario:

  1. No se si te acuerdas de como cazaba lobos el tio Juan, cuando el lobo atacaba con la boca abierta le metía la mano hasta el rabo y tiraba dejandolo al revés -lo de dentro fuera-

    En mis años de trabajo entre políticos, empresarios, hijos de papá y otros "emprendedores" pude comprobar que para ellos el dinero no tiene valor más que cuando lo han de soltar a un empleado.

    Un amigo mío de ese grupo de población me dió la frase exacta cuando quiso contratarme y le dije cuanto quería de sueldo:

    Eso para cobrar es poco pero para pagarlo es mucho.

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