Hace unos días un amigo me remitía a los comentarios de http://diarioelaguijon.blogspot.com...-civil-que.html sobre el reciente nombramiento de un ferrolano para una Dirección General del nuevo gobierno central.
Esta fue la respuesta:
Querido amigo,
Leído tu correo, ya te anticipo que no voy ha ser yo el que defienda a los políticos de este país. La situación del mismo es más que elocuente.
Por desgracia para todos los españoles un grupo minoritario pero significativo de estos personajes, banqueros, funcionarios, clase empresarial y sindical han logrado, que en la práctica, estemos rozando la ley concursal.
Además en este caso concreto se da la circunstancia de que conozco personalmente a la persona mentada.
Aun así, si me gustaría matizar algunas afirmaciones vertidas en el documento que aportas.
Es evidente que el que escribe no conoce las circunstancias que menciona.
Cuando habla “del consignatario” de Ferrol, cualquier profesional del ámbito marítimo se da cuenta que no sabe lo que esta diciendo.
El consignatario marítimo es una figura mercantil y privada que ejerce su profesión como intermediario de armadores y cargadores de los buques. En un puerto del nivel del ferrolano –el de mayor movimiento de mercancías de Galicia- existen numerosos profesionales como el que se menciona y repito su cometido es puramente comercial y privado.
No dudo, más en este país, que las relaciones de cualquier padre u otras puedan influir para que su hijo logre un puesto de trabajo o una oposición. Si alcanzar un puesto de trabajo de forma irregular es reprochable, mucho más grave es no ejercer el puesto con responsabilidad, esfuerzo y habilidad. A cantidad de casos nos podemos remitir en estos últimos años
En ocasiones para ser “un simple delegado” de una empresa, como se menciona en el escrito, o para ocupar un puesto de trabajo en el ámbito privado se necesita currículo e inteligencia. En la vida, asumir la responsabilidad de pagar nominas puede ser la mejor escuela empresarial. Contrasta esto con la última etapa política en la que presidente de gobierno, ministros y ministras no destacaban por estas cualidades.
Alguna vez te he comentado que por experiencia propia soy conocedor de que no solamente los puestos de trabajo sino incluso las oposiciones de grupo A se pueden lograr sin esfuerzo. A mi personalmente en dos ocasiones se me ofreció esa posibilidad y en épocas de pelo largo e inconformismo social. Conozco a funcionarios que no han necesitado opositar, simplemente “sirvieron” al partido de turno y fueron “recompensados”.
Dicho esto también te quiero comentar que para mí el hecho de tener una titulación superior, como es mi caso, o ser titular de una plaza de funcionario, significa bien poco: dinero de papá para pagarte los estudios y habilidad a una edad muy concreta de “chapar” unos temarios, independientemente del regalo que te puedan hacer según lo antes comentado.
Particularmente no comparto que un 70% de los españoles quieran ser funcionarios. Es una clara muestra de una de las enfermedades de nuestra sociedad: falta de compromiso, trabajar a tu libre albedrío y sin problemas garantizado para toda la vida. Así nos va. Suecia, Finlandia, Nueva Zelanda o Inglaterra por mencionar a países de “segundo nivel” no garantizan el puesto de trabajo de sus funcionarios, a menos que trabajen o que no sobren. Todos estos gobiernos despiden funcionarios y no pasa nada. Quizás por esto tienen tasas de paro del 6 u 8 por ciento, mientras que aquí estamos en el 20 o más, ya me pierdo.
Continuando con el escrito, si somos un poco observadores, veremos que mucha gente entra en la política por labia y contactos. Insisto así nos va. La política se ha convertido en una profesión –un medio de vida- en vez de en una vocación. No tienes más que observar los acontecimientos actuales. Después de ocho años de “mando” y dejar al país como una pradera, no solo no les pasa nada a los responsables sino que continúan cobrando en la oposición y ya critican a los nuevos que ni han empezado.
Valga otro ejemplo, el reciente caso relámpago en Coruña. El ayuntamiento, es decir todos los ciudadanos, deberá pagar una indemnización de más de “8 millones de euros” por una turbia gestión urbanística. Los personajes implicados, no solamente son ahora senadores, continúan saliendo a la calle como si tal cosa.
Decía uno de los personajes de mis artículos que él no podría aceptar un cargo político en este país porque piensa en los demás en vez de en si mismo.
Como dice el escrito, efectivamente Ferrol es una ciudad de largas familias militares. También lo es de largas familias de intelectuales, artistas, políticos y sindicalistas. En este último sector te recuerdo a Pablo Iglesias o al actual cabeza visible de comisiones Obreras el señor Fernández Toxo.
Que el político criticado haya dado la “vara” por Ferrol –es decir demandado inversiones para una ciudad vilipendiada- me parece magnifico y elogiable. Lamentablemente poco ha conseguido pero al menos no será responsable de despilfarro de dinero público. Otros políticos de otras ciudades han logrado aeropuertos sin uso, museos, “cidades da cultura” o puertos exteriores casi impracticables.
Que parte del cuerpo que va a dirigir esta persona este en desacuerdo es respetable como cualquier otra opinión. Que pidan un militar de carrera, también es respetable, pero para mi nada significativo.
Hubo militares de carrera que implantaron dictaduras bien conocidas y además el cuerpo del que estamos hablando esta al servicio de la sociedad civil aunque tenga régimen militar.
Que se juzgue la capacidad de una persona para liderar cualquier tipo de proyecto o cuerpo, solo por sus estudios no me parece afortunado. Hay ejemplos significativos en todos los ámbitos. Amancio Ortega no estudió, Fernández Toxo no tiene titulo universitario y alguien tachó a Freud de imbécil. Conozco a personas “tituladas y estudiadas” que son verdaderos “analfabetos ilustrados” Saben leer y escribir sin comprender el texto.
Afortunadamente nos queda el consuelo de que somos un país paciente, humilde y trabajador, de ahí que todavía mantengamos una sociedad envidiable en muchos aspectos que también saldrá de esta aunque nos lo hayan puesto muy difícil.
En fin, después de escribir esta reflexión, creo que valdrá la pena ponerla en el blog.
Un abrazo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario