sábado, 18 de enero de 2020

POILTICA Y MANIPULACIÓN


“La gente inteligente habla de ideas, la gente común habla de cosas, la gente mediocre habla de gente.”

Esta  reflexión del escritor francés  Jules Romains, me vino a la memoria, aguantando el   debate de los líderes políticos en la antesala de las últimas elecciones donde se escucharon  muchos reproches y descalificaciones,   pero muy pocas ideas para sacar al país de la “gran liada” en que se encuentra.

Nuca podremos decir que la política no sea el arte de manipular al pueblo, la cuestión está en saber hasta qué grado se puede manipular y a donde llegan las líneas rojas que la ética y los escrúpulos no deberían permitir rebasar;  hoy más que nunca la decisión del voto, depende de las redes, propaganda, televisiones,  etc., pero sobre todo del nivel cultural del ciudadano. De ahí que los políticos sin conciencia,  de todos conocidos -y a pesar votados-  recurran a la manipulación de las personas, ya desde la educación primaria.

En una situación como la actual, con claros síntomas de nuevo estancamiento de la economía y una sociedad cada vez más convulsa, lo que se necesitan son ideas claras, y su puesta en práctica aportando soluciones.

¿Cuándo se planteará   la reforma  de la administración pública? buscando la eficiencia con  la implementación de nuevas tecnologías y la reordenación  que permita  equilibrar la falta de   recursos en sectores como la Sanidad o la Justicia con el exceso en otras Administraciones.

¿Para cuándo? una verdadera apuesta por el emprendedor y la inversión en I + D + i, que permita al país estar a la altura de los demás y competir con éxito en el mercado global. ¿Dónde están las medidas para fomentar  la unión y fusión de las pequeñas empresas que debido a sus dimensiones se ven  limitadas en inversiones y nuevas tecnologías que les faciliten competir en la  situación actual? –la unión y dimensión hacen la fuerza y es imprescindible, a pesar de la opinión  de separatistas y otros políticos-

¿Cuándo volveremos a lograr un mercado único doméstico, evitando diecisiete legislaciones que provocan burocracia y corrupción dificultando la producción y el consumo interno?

¿Quién? hasta el momento plantea seriamente una solución a las pensiones, el envejecimiento y la baja natalidad, con una regulación seria, humanitaria, controlada y organizada de la inmigración, como ya ocurre en el resto de países occidentales.

La evolución del ser humano se escribe en las distintas revoluciones sufridas, la Copernicana en su momento, la industrial, la muy reciente que supuso la globalización vía internet, y ahora afrontamos la que las nuevas tecnologías están ya provocando tanto en el modelo productivo y como  consecuencia en el laboral. ¿Qué dice el político, cómo afrontarla, partiendo del gran problema de continuar en un catorce por ciento de desempleo en un entorno donde los países semejantes están en el cuatro?

¿Se planifica el  próximo cambio energético con la aparición de nuevas fuentes: solar, eólica, geotérmica o de mareas? ¿Se afronta   la situación y repercusiones para las empresas electro intensivas que supone  el coste  desproporcionado de la electricidad? ¿Qué planes alternativos hay para las centrales de carbón? Abundantes ejemplos tenemos en nuestro entorno cercano.

Reconocer y afrontar estas medidas siempre se encontrará con el gran muro que  suponen los todavía monopolios encubiertos, las  comentadas oligarquías que buscan sus propios reinados y conllevan al nepotismo y corrupción bien conocidos por todos los españoles.

En estos momentos la enorme Administración  Española necesita unos doscientos mil millones de euros anuales para cubrir el déficit que provoca y refinanciar su deuda. El FMI, La OCDE, el BCE y el propio Banco de España, lo están avisando en voz alta, es difícil entender que el único que no lo ve sea nuestro Gobierno.

La difícil y trascendental situación actual requiere líderes -y no políticos tertulianos- que piensen en la salida satisfactoria de todo el país, negociando   pactos de Estado y constitucionales que toda la sociedad les reclama. Solo falta que de una vez se enteren de lo que quiere el pueblo que les ha votado.

Como decía un amigo de  tertulias, el ejército industrial de Marx está servido para que los oligarcas continúen haciendo de las suyas, incluso la  ensoñación de una república pulcra y virginal. Decía que nunca podría ser político porque siempre apostaría por el ciudadano y no por las siglas, por lo que en el partido de turno lo correrían a gorrazos.

 

 

 

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