martes, 3 de diciembre de 2024

LAS OTRAS GUERRAS

 

Las convencionales se han convertido en rutina; finaliza una y comienza otra o incluso, actualmente, asistimos a dos cerca de nosotros. Estas circunstancias dejan en segundo plano otro tipo, como son las luchas comerciales, no por ello menos encarnizadas, aunque sus efectos no causen, aparentemente, daños materiales y personales.

El coche eléctrico ha supuesto una confrontación entre las tres grandes potencias: Estados Unidos, la Unión Europea y China. La gran capacidad de producción de esta última   ha llevado a las otras dos a pensar en gravar con aranceles sus exportaciones. Situación   que obliga a la potencia oriental a asentar fábricas en la propia Europa, “nada nuevo bajo el sol”.

En las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado España necesitaba reconstruirse superada la contienda civil; al mismo tiempo Francia debía buscar nuevos mercados para su abultada producción automovilista. Debido a los altos aranceles que se imponían a las importaciones, el país vecino decidió establecer una factoría en el nuestro.

La población elegida sería Pamplona, pero otras ciudades intentaban atraer esa importante fuente de ingresos. El director general de la compañía francesa aterrizó en Barajas para ultimar detalles. Las fuerzas vivas de Vigo, lograron que esta persona fuera recibida a pie de pista por un representante de esta ciudad. Pudo convencerlo y lo desvió a la ciudad olívica donde le fueron mostradas sus grandes virtudes y finalmente, en 1.958, Citroën se ubica en Vigo.

La reindustrialización de la depauperada España necesitaba combustible asequible, por lo que en 1.961 se autoriza una refinería en el norte del país. La guerra comercial, en la que batalló Ferrol, la ganó A Coruña y Arteixo.

Estos logros significaron para estas ciudades un gran espaldarazo a su progreso futuro. Tengamos en cuenta que, en ambos casos, aparte de los puestos de trabajo directos, supusieron la consagración de sus respectivos puertos y negocios paralelos: consignatarios, practicaje, remolcadores, provisionistas, tasas portuarias, nuevos muelles, etc.

Tengamos en cuenta que el petróleo y refinados supone el 66% del tráfico portuario de A Coruña. Los autos, son el 33 del movimiento del de Vigo.

Actualmente el sector del automóvil eléctrico chino está planteando establecerse en Europa, por las razones ya comentadas.

Ferrol, ya tiene en estos momentos un centro logístico de automóviles de esa nacionalidad. Estoy convencido de que todas las fuerzas vivas de la ciudad ―Gobierno y Oposición entre otros― estarán intentando tener oportunidades en esta nueva “otra guerra”. 

 


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