Lunes, martes, miércoles negros. Primas de riesgo. Agencias de clasificación.
De vez en cuando conviene volver a asuntos domésticos para olvidar la que esta cayendo.
Hoy el Conselleiro de Presidencia “echaba una mano” y en visita al Alcalde daba esperanzas para la ansiada sección de la Audiencia provincial de Justicia.
Hace ya tiempo, la verdad no me acuerdo cuanto y tampoco del nombre del personaje –la memoria no es mi fuerte- un alto cargo de Justicia era tajante negando toda posibilidad de implantación de la mencionada delegación.
No es nada nuevo ni único en la constante y decidida discriminación que las distintas administraciones públicas ejercen con Ferrol:
- La mencionada sección de la Audiencia provincial
- Juzgado de lo Mercantil
- Delegación de la Jefatura provincial de Trafico
- Comisaría de la Policía Autonómica
- Servicios administrativos de la Seguridad Social al nivel del resto de ciudades.
Y seguro que alguna cosa más que se queda en el tintero.
Hay ríos de tinta sobre las causas del menosprecio a esta ciudad. No hay duda que hay una razón de peso histórica como son las propias circunstancias que originaron su creación y atípico crecimiento.
Pero, aun debido al mismo origen, hay algo más.
La desidia, apatía, falta de arraigo y liderazgo, desinterés que algunos alcaldes y corporaciones han demostrado, tiene también, mucho que ver.
Sin querer echar leña al fuego basta el último ejemplo. La destrucción de unos jardines emblemáticos y carismáticos como son los de “La Ranita” no merecieron ni una sola alegación de la anterior fuerza gobernante. Los vecinos y el propio presidente de la Autoridad Portuaria tuvieron que dar la voz de alarma y la batalla, hoy ya liderada por el nuevo inquilino del Ayuntamiento.
¿Se puede imaginar alguien que alguna administración intentara destruir los jardines de Méndez Núñez de A Coruña? Sencillamente NO, ya ni se atreverían, pero aquí un poco más y “cuela”…………..
-¡Señores pasajeros, gracias por viajar con RENFE ¡
Sí, estas reflexiones las escribía en un moderno tren del Eje Atlántico. Aire acondicionado, asientos reclinables, aislamiento acústico, conexión para portatil, autoservicio de cafetería, puntualidad impecable, pantallas anunciando paradas y marcando los 161 kilómetros por hora que se alcanzan. Vamos, algo impactante para un gallego ya cincuentón acostumbrado a sufrir lo “que había”
Por darles un ejemplo: Vigo – Coruña una hora y cincuenta y dos minutos; 30 minutos Coruña - Santiago.
Cuesta creerlo. Aunque tarde, valió la pena. Acabas pensando con indisimulada satisfacción y esperando el final de obras que permita todavía reducir el tiempo a la mitad. Maquinaría de última generación, túneles, viaductos, nada extraño para un país que construye por todo el mundo, incluso el nuevo Canal de Panamá.
¿Quién decía que la capital de Galicia no tenía playa? Bañistas pertrechados con sus útiles de rigor, en media hora tumbados al sol de la playa de Villagarcia ¡Menos que ir a Valdoviño!
Pero ¿que no se va hacer por la capital? A ver cuantas ciudades en el mundo tienen dos catedrales monumentales. Una para el culto católico y la otra el “Monte Gaias”….. para lo que haga falta.
Y se hace falta, también se le hace un Puerto Exterior ¡faltaría más!
-La megafonía nos vuelve a despertar.
Se anuncia la salida a Ferrol ¡Aquí no hay aire acondicionado! Por no haber no hay ni teórico final del Eje Atlántico. No hay maquinas. No hay ni mínimo rastro de un cambio de traviesas. Si hay transbordo. Si habrá, prácticamente, el mismo tiempo de viaje que el empleado a Vigo.
¡Nuestros alcaldes no viajaban en tren! Esperemos que la primera mayoría absoluta de la democracia “se anime”.
Corre por casa una enciclopedia gallega de un montón de gruesos volúmenes en la que el espacio dedicado a Ferrol es poco más de un par de páginas (fotos incluídas).
ResponderEliminarFerrol es un símbolo que, como el toro de Osborne, no tiene la culpa del uso que se hace -o no- de su imagen pero paga las consecuencias.
Un consejo: promocionemos a Pablo Iglesias que también era ferrolano -bueno, quizás ahora no es buen momento-