sábado, 24 de septiembre de 2011

FERROL Y SUS DIQUES

La década de los 70  marcó un antes y un después en las botaduras de grandes buques petroleros.
El “Jahre Viking”, construido por Japón en dique seco, fue el mayor del mundo. 458,45 metros de  eslora por 68,86 de manga.
En esa época las gradas de  los astilleros locales no hacían más que escupir, uno tras otro, buques a la Ría. Tampoco aquí nos quedamos cortos en tamaños.
Destacaron el Arteaga y Butrón, gemelos de 330 metros de eslora por 53,3 de manga. Y cerraron el ciclo  El Al Andalus y  Santa María con 346,5 metros  por 53,3. Esos buques fueron, además, los mayores del mundo construidos sobre grada.
Se daba la paradoja de que estos gigantes marinos debían acudir a Lisboa para sus varadas. Surgieron así las demandas de un nuevo dique. El mayor de aquí, operativo desde 1.973, era y sigue siendo el numero tres de la antigua Bazán con  de 330 metros de eslora por 51 de manga.
Como en otras ocasiones, las peticiones no dieron frutos.  Pero eso sí, solo dos años más tarde, en 1.975,  se inauguraba en Cádiz  uno  de 380 metros por 66.
Por muchas más razones, hoy en día, se vuelve a demandar este dique, similar en dimensiones al mencionado del Sur, aunque en este caso flotante.
Las  reparaciones en nuestros astilleros de todo tipo de buques y su especialización en gaseros, sector en los que son los primeros del mundo, esta dando importantes beneficios a la cuenta de resultados de la empresa pública.
La situación geográfica sigue siendo privilegiada con respecto a las grandes rutas marítimas.
Comparando la época comentada en un principio con la actual, el incremento de  clientes potenciales  -el llamado nicho de mercado en marketing- es notable.
En estos momentos se han descartado los superpetroleros como el japonés, pero continúan navegando tanques de más de 330 metros de eslora.
Los buques de pasaje han incrementado considerablemente su tamaño, el “Oasis of the seas”, el  mayor ahora navegando, tiene 362 metros. Además el puerto comercial ha entrado por primera vez en el tráfico de estos buques. En las fotos se puede ver al "Independence of the seas" de 339 metros, atracado y entrando en la Ría.
La nueva generación de barcos gaseros es de 345 metros de eslora por 55 de manga. Son ya  el 20% de esa flota. Ferrol cuenta con una planta de gas y además esta en la ruta de otras, donde  operan estos buques. Estamos ya perdiendo reparaciones por esta razón.
En breve recalarán en nuestro puerto exterior buques portacontenedores oceánicos. Los de 9.000 TEUs tienen 350 metros. De cualquier forma no debemos ser ajenos al futuro.  El “Emma Maersk”  de 13.000 TEUs,  ya navegando,  mide 400 metros de eslora, por lo que en mi modesta opinión, una vez metidos en faena, me inclinaría por un dique capaz de dar servicio también a estos  buques.
Estamos hablando, hoy en día, de cuatro tipos de tráficos en auge que demandan el servicio del reivindicado dique flotante.
Aun con estas expectativas,  la  objeción será la financiación. Se habla de una inversión de 100 millones de euros para una empresa con dificultades económicas. También en este caso las circunstancias son mucho más favorables que antes.
Como ya comentamos la sección de reparaciones da beneficios. Esta actividad es más rentable que la construcción militar, debido a que los equipos que se utilizan en ésta última son importados.
 Al ser un dique flotante el trabajo lo harán  los propios astilleros, suponiendo dos años de ocupación. Una vez operativo, puede dar otros servicios que no dan los convencionales.
Aunque una propuesta de inversión como esta puede chocar con las reglas de la Unión Europea, siempre hay soluciones, además de contar con  organismos específicos para fomento de la industria y el empleo como el Igape, Plan Ferrol o más que pudiera haber.
A diferencia de otras ocasiones la industria auxiliar, es decir la empresa privada, esta dispuesta a participar  en la inversión.
Por lo que estamos leyendo, esta naciendo un banco gallego que se volcará con los proyectos de la tierra.
Y, sobre todo,  no debemos olvidar, que otras inversiones, de mucha más cuantía, se están realizando en el resto de las ciudades gallegas.
Nuevos  hospitales en Vigo, Pontevedra y Lugo.
Aeropuertos de Santiago, Coruña y Vigo.
Estaciones intermodales para el AVE en Vigo, Ourense, Santiago y Coruña.
Nuevos accesos y circunvalación, nuevo puente y pasarela peatonal sobre el Miño, nuevo auditorio,  además del mencionado hospital Lucus Augusti  en Lugo.
Puerto exterior, polígono de Moras y tercera ronda de Coruña.
Viendo estos proyectos no es necesario hablar de cifras, cien millones, no son ni mucho menos imposibles si hay voluntad política.

  

1 comentario:

  1. Respecto al dique yo lo prefiero fijo. Si se hace flotante existe el peligro de que se lo lleven.

    Pero lo que me has recordado es el tema de los gaseros. Cuando se estableció la línea Barcelona-Tripoli-Génova de gas natural, la compañía Esso hizo un estudio de las víctimas que ocasionaría una explosión del “Laietá” a plena carga (por el tema del seguro) salían unos 100.000 muertos nada más ya que la mayoría de habitantes de Montjuich ya lo están y la propia montaña que alberga el cementerio hace de pantalla protectora. Es decir, era un riesgo asumible.

    Las preguntas son: ¿Se ha hecho un estudio similar en Ferrol? ¿Quedaría alguien y algo de nuestra ciudad?

    Por suerte la mayoría de ferrolanos vivimos suficientemente lejos del puerto.

    De Ferrol, al contrario de Barcelona lo que se salvaría sería Catabois.

    ResponderEliminar