domingo, 23 de agosto de 2026

EFECTO CUNA

 

El ser humano es la especie de la tierra que más cuidados necesita, tanto en su gestación como en sus primeros años de vida.

Además de alimentarlo y llevar un especial cuidado médico, se le debe enseñar todo; andar, sentarse, a comer con cuchillo y tenedor, y, también a conducirlo a una conducta que encaje en la sociedad que lo vio nacer. Y esto solo se puede lograr en el seno de la familia; una de las columnas que sostienen la convivencia entre seres humanos.

Si en un hogar no siguen estas reglas, la criatura comería con las manos o haría sus necesidades en cualquier sitio, sería egoísta y pensaría que los equivocados son el resto. Después vendrá la guardería y las enseñanzas regladas correspondientes, que podrán pulir, pero no siempre enderezar, el camino aprendido en casa.

Un ejemplo de los muchos problemas que se vienen dando, desde años: en una familia separatista nace una criatura y desde ese mismo momento se va orientando su pensamiento único, en casa se le va formando en que hay buenos y malos según su origen, en la crispación y en el pensamiento de que sus opiniones son las validas sobre los demás, que son inferiores y vagos.

Llegado el momento se matricula en colegios con   esa ideología y se orienta a lecturas del mismo signo. A ser posible procuran que no salga mucho de su “aldea” para evitar contaminación de ideas. Incorporada la persona al mundo laboral, el partido le ofrece un trabajo en su organización. Allí asistiendo a los mítines de ideología conoce a su futura pareja y engendran a sus hijos. Por supuesto la táctica es la misma, hasta el punto de llevar el carrito de bebé con bandera del partido. Hay muchas posibilidades de que sus descendientes sigan la misma corriente.

Al contrario, si observamos una familia normal ―y entiendo por la misma la que cumple con la Ley, que al fin y al cabo busca marcar las reglas de convivencia― hay muchas posibilidades de que esa persona se forme en la norma que nos rige a todos y desarrolle sus propias ideas sin distorsiones.

Tanto hoy en día, como desde hace siglos podemos ver las dificultades actuales para convivir, no solamente en nuestro país, sino en todo el mundo. Dudo de la idea de que el ser humano es bueno por naturaleza; hay que guiarlo para ese comportamiento. El ser humano es malo por naturaleza, y si hay dudas, pensemos que la historia de la humanidad comienza con guerras, y continua siglos hasta estos momentos en que los conflictos activos, de una u otra intensidad, se reparten en todo el planeta, incluyendo nuestro país. La educación es la clave de la convivencia en nuestra existencia.

 

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