viernes, 12 de agosto de 2011

DOS Y DOS CINCO

Cuando en la empresa, el maldito grupo 6 es mayor que el 7, es decir los gastos superan a los ingresos, a uno no le suele quedar el cuerpo bien. En principio hay déficit.
En principio hay que esforzarse   y  enmendar el rumbo,  buscar soluciones. Una de ellas puede ser, suele ser la primera, el control del gasto. Otra la ampliación de capital, es decir el endeudamiento.  Si esta herramienta se emplea bien puede ser clave. Inversión en nueva maquinaria para mejorar competitividad, más medios para el departamento comercial y aumento de ventas, incremento de la I + D + i; por poner algunos ejemplos.
Aun así es un arma de doble filo. Si no lo hacemos bien acumulamos al déficit otro problema como es el endeudamiento excesivo.
Estas circunstancias llevan a la Ley Concursal y puede que a la quiebra.
Las cuentas familiares, a pequeña escala, se rigen por los mismos principios.
Sin embargo, por las razones que sean, todos asumimos que para los estados y sus gobiernos estas dos circunstancias –déficit y deuda publica- son habituales y asumibles.
Siempre que sea dentro de unos límites, la opinión pública puede justificar  esta situación con el razonamiento de que el gobierno, por encima de otras consideraciones,  busca el bien común de todos sus ciudadanos.
El problema comienza cuando el ciudadano se da cuenta de que lo que se esta buscando es el “bien particular” de unos pocos. Continua cuando también se da cuenta que el control del gasto brilla por su ausencia y la corrupción y el despilfarro ya ni se intentan ocultar.
Sabemos todos un poco de esto: concesión de obras y servicios amañados, tren de vida de políticos y gobierno muy por encima de la realidad del país, inversiones sin sentido en infraestructuras de alto coste y de dudosa aplicación, errores de bulto en decisiones trascendentales, facturas de proveedores en el cajón, etc...
De cualquier forma, rara vez se puede ver a alguien asumiendo responsabilidades, no hay duda de que gestionar en estas circunstancias es “más llevadero”
Aun así hay corrientes de opinión que insisten en que  el político español esta “mal pagado”.
Evidentemente es un punto de vista respetable, pero también discutible.
El político español esta remunerado al mismo nivel que el europeo, pero no deja de ser curioso que el salario mínimo español es justamente la mitad del de los principales países de la Unión.
El político europeo cumple la ley aunque no le guste o la considere contraria a los intereses de su región. No pone pegatinas y anima a ello, en las matriculas de los coches. En todo caso trata de cambiar la ley por los medios disponibles.
-En la mesa apareció otra botella de albariño que nadie rechazó.
La tertulia habitual -refugio de penas y crisis- siempre bien regada,  tocaba a su fin y además de estar impresionados con un tabloide que uno de nosotros había traído  –fue la estrella de la noche-  más impresionados nos quedamos al leer una cita de una  escritora de origen ruso ya fallecida. Toda una profecía:

"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada."   Ayn Rand (1950) 

En Ferrol, 12 de agosto de 2.011

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. La nota sarcástica de "La tertulia habitual siempre bien regada" es un mal endémico y "español". Mientras los intereses "supremos" sigan siendo para los mismos de siempre todo seguirá como de costumbre. Me viene a la mente aquello de "Todo para el pueblo pero sin el pueblo". Han pasado bastantes años de aquello (frase del siglo XVIII) y una vez más queda demostrado que lo que se ha movido a nuestro alrededor ha sido el paisaje y no nosotros. Un saludo.

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  2. La cita de la rusa no era una profecía, en 1950 ya la realidad era esa sólo que los medios de comunicación eran escasos y optimistas, por llamarlos de alguna forma.

    Lo de las pegatinas de las matrículas, en Catalonia se repartieron gratis -pagando todos- con "El periódico",
    a pesar de ello se vieron pocos coches que las usaran, tuvo más éxito el burro (estoy seguro que fue idea de la CIA)

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